“Necesitamos un sistema tributario que no boicotee la competitividad e incentive la inversión”

“Necesitamos un sistema tributario que no boicotee la competitividad e incentive la inversión”

Crítico de la presión impositiva actual, César Litvin, gran referente en la materia, asegura que el sistema tributario argentino llegó a un punto de saturación y es incompatible con la competitividad. En una entrevista a fondo, explica las principales distorsiones que genera la pesada mochila impositiva, la necesidad de bajar gasto público en las provincias y municipios para bajar impuestos, y cuál es el camino técnico para una simplificación tributaria que fomente la inversión. 

¿Cuál es el diagnóstico del sistema tributario argentino?

Argentina tiene un sistema tributario que boicotea la competitividad. Por cinco grandes temas. En primer lugar, una alta presión fiscal. Esa alta presión fiscal efectiva sobre los que pagan impuestos es la más alta del mundo, si consideramos la informalidad. Y también hace que aumente la informalidad. Cuanto más alta la presión fiscal, mayor es el premio de estar en la informalidad.
Una parte importante de los impuestos son muy distorsivos y le hacen mucho daño a la actividad económica. 

¿Cuál es el más distorsivo?

En el podio está Ingresos Brutos, el peor de todos los impuestos, el más distorsivo. Tiene un efecto cascada y acumulativo, se va repotenciando en el precio. Afecta a las exportaciones, no se recupera, exportamos impuestos, lo que hace poco competitiva a la Argentina. 

En segundo lugar, el impuesto a las exportaciones. Solo 12 países en el mundo lo tienen. Países asiáticos, africanos, que a veces ni se conocen dónde están. Un contrasentido en un país que necesita divisas. Ninguno de nuestros competidores lo tiene. 

El tercer impuesto muy distorsivo es el impuesto a los débitos y créditos. Nació en el 2001, ya cumplió 25 años. Era un impuesto de emergencia extraordinario por un año. Entre los tres impuestos estamos en un 7% del PBI. 

Se suma el costo del cumplimiento…

Sí, han proliferado regímenes de recaudación, de retenciones, de percepciones, lo que genera, además, una complejidad administrativa. En las provincias hace que se esté pagando por anticipado el impuesto. Se lo cobra antes que se genere el hecho imponible. 

Eso trae una consecuencia nefasta para el contribuyente, para la empresa, porque le quita capital de trabajo pagando por anticipado. El sistema está viciado, porque genera permanentes saldos a favor, irrecuperables. 

Las provincias se financian a tasas cero, y el contribuyente tiene que endeudarse a tasas positivas. Esa es otra problemática: impuestos muy complejos.

Complejos y muchos…

A fin del año pasado había 154 tributos vigentes entre nación, provincia y municipios. Una enormidad. 

En Neuquén capital y otras localidades cobran impuestos disfrazados de tasas, ¿qué defensa tienen los contribuyentes?

Es ineludible hacer una reforma para que el contribuyente que se ve obligado a pagar un impuesto disfrazado de tasas, tenga la posibilidad de discutirlo sin pagarlo previamente. Normalmente en provincias y municipios rige lo que se llama “Solvet Repet”, que es de la Edad Media, arcaico. Tenés que pagar para defenderte. En una Argentina donde la justicia es lenta y donde la única posibilidad de litigar sin pagar es una medida cautelar, que son excepcionales, el contribuyente se siente indefenso. Es uno de los aspectos que hay que modificar. 

¿Qué lineamientos debería contener una profunda reforma tributaria?

Necesitamos un sistema tributario que no boicotee la competitividad e incentive la inversión. No alcanza que Nación baje impuestos; en los dos años y meses que lleva de gestión (Milei) bajó más de 15 tributos. Pero son reducciones leves. Provincias y municipios han creado nuevas tasas o han aumentado los tributos. La reforma tributaria tiene que apuntar a corregir los vicios que trae el federalismo fiscal. 

¿Cuáles son esos vicios?

El federalismo fiscal le da potestades a la Nación, a la provincia y a los municipios para cobrar tributos. Eso estuvo concebido originalmente por Alberdi, pensando en funcionarios probos, no voraces. Hay dirigentes políticos que no tienen ningún pudor en crear tasas o impuestos exorbitantes que afectan la competitividad de la Argentina e impide el crecimiento económico. 

¿Y cuál sería la propuesta?

Considero que hace falta un gran acuerdo entre Nación  y provincias, y provincias con municipios, para encarar una reforma tributaria que aliente la actividad económica sin afectar el equilibrio fiscal. No queremos volver al endeudamiento, a la emisión monetaria. Para bajar impuestos hay que bajar gasto público. Hay una resistencia a nivel de provincias y municipios de bajar gastos. Nación lo hizo en forma muy importante, no han hecho los mismos deberes provincia y municipio. Y siguen con la vieja política de crear y generar más impuestos. Si la Argentina tiene más actividad económica, aumenta la recaudación. El peor de los mundos es que la recaudación aumente por aumento de impuestos. 

Parte de la clase política tiene una mentalidad recaudatoria…

Sí, hay que cambiar el chip de los políticos que con mucha facilidad levantan la mano para aumentar impuestos. Lo que hoy se tiene en cuenta en el mundo moderno es la competencia entre países. En el gobierno anterior mucha gente se fue a vivir a Uruguay por una cuestión impositiva.

Es una miopía. En Francia, cuando fue presidente François Hollande, creó un superimpuesto a las grandes fortunas; perdió recaudación por la gente que se fue del país por los mayores impuestos. 

La curva de Laffer establece que llegado a un punto de presión fiscal, mayores impuestos generan menor recaudación porque hay gente que no está dispuesta a pagar tanto.

Para eliminar Ingresos Brutos, hay economistas que plantean crear un súper IVA…

 El súper IVA lo veo impracticable. Según cálculos de Nación, del 21% de IVA que se recauda a nivel nacional, le queda a Nación un 9 % aproximadamente. Es decir, hay 12 puntos que van a las provincias por el régimen de coparticipación, con ganadores y perdedores. Puede ser que a provincia de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Neuquén mismo, les sobre con una alícuota del 12% de impuesto de IVA provincial, porque la misma actividad económica va a hacer que recaude más con el 12% que le venía por coparticipación. Y otras provincias, que hoy son las ganadoras del régimen de coparticipación, como Formosa, Chaco, Catamarca, La Rioja, con muy poca actividad económica privada, no le alcanzará el 12%, porque hoy reciben mucho más que eso. 

¿Qué otros condicionantes identifica?

El IVA provincial puede generarse solo en tanto se elimine Ingresos Brutos y se eliminen las tasas municipales, que es el hermanito menor de ingresos brutos. Tengo desconfianza. Así como cuando se creó el IVA, se eliminó actividades lucrativas, y dos años después le cambiaron el nombre y volvieron al mismo impuesto, tengo la desconfianza que eliminen Ingresos Brutos y a los dos años o tres o uno vuelvan a ponerlo, con un IVA provincial. 

¿Y qué alternativa proponés? 

A mí me gusta más un impuesto a la venta en la última etapa. No se va acumulando y no afecta las exportaciones, y no se repotencia tanto en el precio. Pero es indiscutible que las provincias y municipios tienen que ajustar su gasto público. No puede haber un festival de gasto público a costa de que alguien lo pague. 

¿Qué otros mecanismos pueden incentivar la inversión?

Así como el RIGI sirve para grandes inversiones, y ahora se creó el RIMI para las pymes solamente, en el medio hay contribuyentes que no son pymes. Habría que tener un régimen de promoción con estabilidad fiscal, amortización acelerada y devolución del IVA. Hay muchísima capacidad de invertir en empresas que no son pymes, pero no llegan a los doscientos millones. Para ellas hay que hacer un régimen de inversiones permanente.

¿La ley de inocencia fiscal contribuirá a que salgan dólares del colchón?

 El régimen de inocencia fiscal está pensado para los que se adhieran a ese régimen simplificado de ganancias. Me parece que esto puede servirle, primero, a quien tiene esos dólares guardados en el colchón, para que les genere una renta de disfrute. Estando en el colchón se deterioran por la inflación internacional. Imaginemos 100.000 dólares de hace 10 años, si ahora mismo lo guardamos en el colchón se compran mucho menos cosas.

Le sirve al gobierno también, porque se tapa los ojos respecto de si declaró o no, si pagó impuestos o no… Ese dinero puesto en el mercado de capital, en compra de inmuebles y vehículos, puede llegar a mover más la economía para potenciar la actividad económica, que es lo que todo el mundo está esperando. Puede ser una muy buena fuente para aumentar la masa muscular de la actividad económica. 

La clave es la confianza…

Sí, creo que el gobierno lo tiene que publicitar más, porque en una Argentina con tantas crisis, cambios de gobiernos, cambios de políticas, se ha generado desconfianza. Si el gobierno logra adhesión de confianza, los dólares del colchón pueden ser un buen puntapié inicial para una mejor actividad económica.

¿Qué motivó la decisión de Lisicki Litvin & Abelovich de desembarcar en Neuquén?

 Tiene que ver con una visión profesional de la conducción del estudio. Soy correntino, vivo en Buenos Aires pero mantengo mis raíces. La estrategia que desarrollamos desde que conduzco el estudio, a partir del año 1987, cuando éramos ocho personas, a hoy, 630 integrantes, es de expansión. Mi visión estratégica fue federalizar el estudio. 

La primera sucursal la inauguramos en la ciudad de Corrientes, en 2009, en honor a mis raíces. Hoy esa sede cuenta con 37 personas, es el estudio local más grande. En 2013, abrimos Rosario. Después Mendoza, una plaza también muy importante. Luego Tigre, provincia de Buenos Aires. En el 2022 abrimos Córdoba. Y ahora le toca Neuquén. Considero que está generando mucha actividad económica, con todo lo que puede generar de energía. Y sobre todo, la cadena de valor. 

¿Cuál es la estrategia de diferenciación?

Es un estudio atendido por los dueños. Uno de los socios, Fernando López Chiesa, ya está viviendo en Neuquén. Contamos con 23 líneas de servicios, es un estudio de servicios profesionales interdisciplinario, contadores, abogados, economistas, ingenieros en sistemas, actuarios, planificación tributaria, contienda con los fiscos cuando se ponen muy voraces. Contamos con más de 60 abogados. Atendemos temas cambiarios, aduaneros, de penal económico, de lavado de dinero. También un área de tecnología interna y externa. Tenemos mucha expectativa en Neuquén, es la provincia con mayor crecimiento y considero que vamos a servir mucho a las empresas que están creciendo.

¿Cómo entienden la competitividad?

A pesar de la envergadura, de la cantidad de colaboradores, seguimos siendo un estudio boutique atendido por los dueños. De hecho, yo estoy 14 horas como mínimo al pie del cañón, soy 7×24.  Cuando un cliente me contrata tiene mi celular. Lo hago pero con mucha pasión, disfruto lo que hago y eso es lo que transmito a todos los colaboradores. Quién está con nosotros tiene que sentir pasión y disfrutar lo que hace. Atender con muy buena calidad profesional y siempre estar cerca del cliente.