Zorro Colorado: el gin que surgió en la pandemia

Zorro Colorado: el gin que surgió en la pandemia

Por Macarena Reyes Britos.

Periodista y coordinadora de redacción en Impacto Económico.

Durante la cuarentena, Daniel Casado (47), productor de espectáculos, y Brenda Sapag Vieira (39), ingeniera ambiental, transformaron el aburrimiento en creatividad, dando vida a Zorro Colorado, un gin artesanal elaborado en la confluencia de los ríos Limay y Neuquén. Desde su primera destilación hasta la producción de variedades únicas, su emprendimiento refleja pasión por lo que hacen y un compromiso con el ambiente.

¿Cómo surge Zorro Colorado?

Daniel: En cuarentena, a raíz del aburrimiento que pasó todo el mundo. Ahí es cuando se nos ocurrió empezar a destilar. Hicimos unos cursos online, compramos el primer alambique chiquito de 10 litros y empezamos a hacer recetas de gin. Desde la primera vez que hicimos salió bárbaro. Seguimos probando otras recetas y todos eran muy ricos, entonces cuando dijimos: “vamos a buscar uno, nos gustaban todos”, entonces nos decidimos por el primero. Es decir, por la primera receta que habíamos hecho, así que ese fue el primer Zorro Colorado que es el London Dry que hasta el día de hoy lo tenemos. Después tenemos el Hibiscus y el reposado en barrica, el Roble Francés.

Nosotros tuvimos la suerte de vivir en Neuquén, y que haya salas comunitarias para productores y emprendedores. La sala nos abrió la puerta para producir nuestro gin ahí. El primer día que empezamos a producir, pudimos habilitarlo gracias a esa sala y fue la que nos dio el empuje durante dos años para llegar a tener hoy nuestra propia destilería.

¿Cuántas personas están trabajando?

Brenda: Somos nosotros dos y estamos incorporando una persona (Raúl) que nos ayuda a destilar porque el proceso es muy largo y dura entre 10 a 12 horas. Entonces lo hacíamos los fines de semana y ahora, con esta ayuda, vamos a poder destilar durante la semana.

Daniel: Igual, siempre tenemos colaboración de gente que viene a tomar mate, mi hija (Victoria) también nos ayuda a etiquetar y embotellar.

Actualmente, ¿dónde están vendiendo sus productos?

Brenda: A varias ciudades de la provincia del Neuquén, Caviahue, San Martín de los Andes, en poco tiempo también a Zapala. Y en la zona, lo que es el Alto Valle.

¿Cómo es el proceso hasta llegar al gin?

Daniel: El destilado de gin nace de una solución hidroalcohólica (agua con alcohol) donde se maceran los botánicos, la mayor cantidad de ellos tiene que ser enebro y el resto van en menor medida. Pero nunca en la suma total del resto de los botánicos tiene que superar al enebro, o sea, el enebro es lo más marcado que tiene que estar en un gin. Nosotros hacemos esa maceración de 48 horas, después la filtramos y la metemos dentro del alambique. El alambique es una olla a presión que le damos fuego, sube el vapor y eso entra en un condensador que lo vuelve líquido nuevamente. El gin sale a 80 grados de graduación alcohólica y nosotros con agua de ósmosis inversa la llevamos a 40 grados, es agua desmineralizada. La dejamos reposar un tiempo bastante largo, lo embotellamos y sale a la venta.

Desde un punto más ambiental, ¿Qué medidas o tecnologías han implementado para cuidar los recursos?

Brenda: En la destilación por el tamaño del alambique que tenemos es un proceso que dura de 10 a 12 horas, tiene un condensador que es donde circula agua constantemente para que el vapor del gin se haga líquido, entonces es agua fría que viene de la red, y está 12 horas pasando por el condensador, entonces lo que implementamos fueron dos tanques de agua para hacer un circuito cerrado de agua. Para que el agua en vez de tirarla a la red, la volquemos en un tanque y después con ese tanque llenar el otro.

Daniel: Debemos ser una de las pocas destilerías que no derrocha agua, o sea, la devolvemos a la red y seguimos reutilizándola.

Brenda: Tenemos un patio, el agua que sale de la ósmosis inversa la utilizamos para riego del jardín. Toda la destilería tiene luminaria LED y con los botánicos hacemos compostaje. Cuando el gin se destila tiene tres partes: una que se llama cabeza, cuerpo y cola. Lo que uno utiliza para el gin es el cuerpo, la cabeza y la cola es alcohol metílico (que no es de consumo). Eso nosotros lo guardamos y lo utilizamos para todo lo que es el lavado de las botellas, la desinfección, el lavado de pisos. Limpiamos toda la destilería con ese alcohol.

¿Cuánto están produciendo de gin?

Brenda: Estamos produciendo aproximadamente 600 litros de gin por mes.

¿Utilizan ingredientes locales para la producción?

Daniel: El enebro es de la Patagonia, y no, el resto lo compramos a proveedores de acá de la zona. El cardamomo viene de Europa o de otros lados. Lo que son otros insumos como las cajas, las etiquetas, los diseñadores son de Neuquén. Las botellas vienen de afuera nada más.

¿Qué opinan de esta explosión que se dio en el último tiempo de consumir gin?

Daniel: Es una moda mundial, no es solamente de Argentina. Cuando nosotros empezamos a producir, habían 50 gins nacionales, hoy debe haber unos 600 por lo menos.

Pero lo mismo pasó en Europa, cuando arrancó el boom también había muy pocos. La verdad es que se nos abrió un panorama gigantesco, de posibilidades y trabajos que nunca pensábamos que íbamos a hacer.

¿En qué se diferencia Zorro Colorado de los demás productores de gin?

Daniel: Que lo producimos nosotros mismos, en nuestra propia destilería que está ubicada en Neuquén y con recetas propias.

¿Si tuvieran que armar un ranking con los gins que venden ¿Cuáles serían?

Daniel: El London Dry es un clásico, es el gin de siempre y está muy marcado por el cardamomo. Después el de flores Hibiscus con un color rosa, es más frutal y alimonado. El de barrica de Roble Francés es el último que lanzamos, y a mí me encantó lo que produjo la madera en destilado. Para personas que ya tienen paladar, creo que recomendarles el Roble Francés, es la princesa de la destilería.

¿Se están expandiendo?

Daniel: Estamos empezando a destilar whisky. Estamos experimentando cosas nuevas y jugando con las maderas. Cada madera, cada curado de barrica realiza un producto diferente, entonces estamos jugando un poco con eso y guardando whisky para dentro de un par de años que salga al mercado.

Por Macarena Reyes Britos

Periodista y coordinadora de redacción en Impacto Económico.