La guerra también golpea al Alto Valle: mayores costos y tensión con las exportaciones

La guerra también golpea al Alto Valle: mayores costos y tensión con las exportaciones

Es muy importante tomar conciencia de la alta complejidad de la actividad frutícola, en toda su cadena de valor. Desde las chacras hasta el punto de venta al consumidor final. Dicha complejidad se ve aumentada: el conflicto internacional ya impacta de lleno en la fruticultura regional: aumentos de hasta 4.000 dólares por contenedor, sobrecostos logísticos y reconfiguración de mercados complican la competitividad del Alto Valle. En un escenario incierto, productores advierten que la guerra redefine precios, destinos y márgenes en toda la cadena. El análisis fue realizado por los empresarios Jorge Cervi (Mario Cervi e hijos)  y José Luis Patalano (Juan Patalano e hijos), referentes del sector,  durante una entrevista para  IMPACTO ECONÓMICO TV que compartimos en esta edición.

¿Cuál es el balance que realizan de la temporada frutícola 2025-2026?

J.L Patalano: Empezamos a tener un tipo de cambio racional con respecto a años anteriores, porque se liberó el tipo de cambio y tenemos competencia leal. En el caso de nuestras empresas, eran muy perjudicadas por el control cambiario. 

Desde ese punto de vista se niveló para bien lo que es el mercado. Es un año muy incierto por los castigos de lo que es la parte climática: la piedra, las heladas, las inclemencias…

Semanas atrás, en una zona de Chimpay cayó piedra muy fuerte. No podemos cuantificar realmente qué va a ser comercializable y qué no, pero ya está teniendo su efecto. 

Vemos un arranque positivo a principio de año, con una demanda muy sostenida, principalmente de Brasil. Una vez que los stocks empiezan a acomodarse, seguramente el precio sea hacia la baja.

J. Cervi: Coincido con lo que dice José Luis. Hay que cuantificar el impacto de las inclemencias climáticas, se habla de unas 10.000 hectáreas sobre 32.000 afectadas. Hay zonas que sufrieron daños muy grandes. En términos generales y fuera de eso, las condiciones de calidad y en volumen también son normales.

Estamos avanzando sobre un 60-70% de la cosecha de las manzanas rojas. Y se ve un nivel de color también interesante, eso se debe al clima también. Que por un lado, castiga y por otro, favorecen la coloración de la fruta por las diferencias de amplitudes térmicas que estamos teniendo. 

El arranque fue positivo, no solamente por la situación de Argentina. También sumó el tipo de cambio en Brasil. El año pasado, el real brasileño pasó de 4,90 a 6,30; casi un 30% de devaluación justo en el inicio de nuestra temporada.

¿Y en la actualidad?

Hoy tienen un tipo de cambio estabilizado, lo que les da cierta previsibilidad para  importar. Nos mejora la competitividad, además de haber tenido serios problemas logísticos con muchísima fruta importada del hemisferio norte, que quedó parada en los puertos, principalmente en Santos. 

El año pasado se cumplieron una serie de factores: en Argentina, Brasil y temas logísticos, por ejemplo, importadores compraron menos de ultramar, por lo que encontramos un mercado más limpio al inicio.

Numerosas variables que entran en juego, ¿no?

J.L Patalano: Sí. Entre el 20 y el 25% del valor del producto que llega a Brasil es flete, el impacto sobre los costos del combustible va a tener su implicancia. Como también lo va a tener la mercadería de ultramar que viene hacia Brasil, no sabemos cómo se van a comportar los fletes navieros, porque eso modifica absolutamente todo. Cambia el esquema de comercialización, vamos a tener que readecuar las estrategias de todas las empresas con respecto a esos movimientos. 

J. Cervi: Una de las navieras más importantes anunció un sobrecosto para todos los contenedores que tienen como destino la Península Arábiga. Sabemos por las noticias que Emiratos Árabes Unidos y demás, que por el Golfo Pérsico no pueden llegar. Hay un sobrecosto del orden de los 4.000 dólares por contenedor. Además, el balance de traer los contenedores vacíos para volver a llenarlos.

El costo alguien lo tendrá que asumir, es una guerra. Pero también hay que ver si vas a tener disponibilidad para cargar. El problema no es solamente nuestro, Chile  y Sudáfrica también tiene un volumen de venta muy grande, tendrán que redistribuir toda esa fruta.

J.L Patalano: Al reasignarse los mercados, nos podemos encontrar con una mayor oferta en un mismo destino, y eso podría llegar a ser complicado, en términos de menores precios. Por ejemplo, la oferta de Chile que iba a Medio Oriente, se reasigna hacia Brasil.

El costo de los seguros también aumenta…

J. Cervi: El seguro aumenta, pero el sobrecosto que mencioné era la cláusula de guerra. A Maersk, una de las compañías más grandes, les bombardearon dos barcos la semana pasada…  

¿En lo relativo a la producción?

J. Cervi: Producimos manzana, pera y carozo. Nos definimos como más manzaneros, el trabajo más fuerte es el de la manzana.

J.L Patalano: 

En nuestro caso, manzana y pera, nos definimos como más pereros que manzaneros.

¿Cuál es el destino de la producción?

J.L Patalano: tiene que ver con la realidad económica de Argentina. Hay años en los que el mercado interno tiene una preponderancia fundamental y años en los que no.
Un año como el que pasó fue el 70% a exportación y el 30% a mercado interno. Cada año fluctúa. Creo que el 2026 va a ser de mercado interno, no te digo comprimido, porque está habiendo una segmentación.

¿En el caso de Cervi?

J. Cervi: tenemos un mix de 50% mercado interno y el otro 50% externo. 

Si uno mira la general del valle, se exporta el 75% de pera y el 25% va al mercado interno, que es muy chico. 

La manzana es al revés, el 75% mercado interno y 25% de exportación. Es un mito que lo mejor se exporta. Algunas empresas, como la nuestra, tienen una participación de altísima calidad en el mercado interno.

¿Qué países son los principales productores de pera?

J. Cervi: La principal productora es China, con el 50% de la producción mundial de peras y el 50% de manzanas. Argentina, en volumen, es el cuarto. Está China, Estados Unidos, Italia y Argentina en términos de producción. 

¿Y en cuanto a los costos?

A nivel de mercado interno y a nivel internacional, tenemos que ajustar costos. Muchas empresas lo estuvieron haciendo. Como mejorar la productividad a través de cambios tecnológicos: variedades de planta que antiguamente necesitaban una poda intensiva y variedades que por ahí no se podan, o se podan año por medio.

Todo eso implica mejorar nuestras posibilidades competitivas para tener un mejor valor.

¿Cómo mejorar la competitividad del sector frutícola?

J.L Patalano: la falta de competitividad viene en gran parte por la carga tributaria. Si analizás, por ejemplo Ingresos Brutos, es un impuesto que debe desaparecer. Se acumula en cada etapa productiva. Y termina generando un 25 – 30% de impacto sobre la pérdida de competitividad en el valor final del producto. Nos quita rentabilidad y posibilidades para llegar a mercados más difíciles. 

¿Y en cuanto al costo de adquirir tecnología?

Un ejemplo, un dron vale 35.000 o 40.000 dólares, si lo compras directamente, vale 6.500 dólares. Un tractor de 75 HP, que vale 28.000 dólares en Chile, acá estás hablando de 60.000 dólares.

Es una gran diferencia…

J.L Patalano: Esas diferencias tienen que ser subsanadas, porque si no es muy simple: buscamos nosotros la forma para mejorar la competitividad de adquirirlos directamente, o muchas empresas van a quebrar.

La importación se abre para que vos puedas ser competitivo, para que tu producto sea más eficiente para vender al exterior.   

Tenemos la bendición de que nuestra producción, por condiciones naturales, tiene amplias posibilidades.

La red vial es otra desventaja competitiva…

J. Cervi: La infraestructura vial del Alto Valle sobre todo. Somos los parias en el país. Las peores rutas del país están en el Alto Valle, de hecho, la Ruta 22 de Cipolletti a General Roca es una vergüenza nacional.

Y no es solo tiempos de traslado, también genera deterioro en la fruta. De acá a San Pablo, en Brasil, son casi 3.000 kilómetros. Va todo por camión, son unos 9.000 camiones por año que salen del valle hacia Brasil y 7.500 camiones deben ir a San Pablo.

La fruta que va dentro de los pallets, al final del camión, llega toda rolada. Se rozó y se puso negra. Ese tema parece que fuera un lujo, pero no comprendemos que la infraestructura incide en la calidad y genera desarrollo…

¿Y en cuanto al costo de la energía eléctrica?

J. Cervi: Otro de los grandísimos puntos, y especialmente en la provincia de Neuquén. Siendo la usina energética del país, tenemos la energía eléctrica más cara del país. Está probado, hay informes de la Universidad Nacional del Sur que fueron publicados hace dos semanas. En lo que nos compete a nosotros a nivel agroindustrial, tenemos la energía hasta tres veces más cara.

La fruticultura significa entre un 7 y un 9% del costo global, el costo de energía eléctrica. Es muy alto.

La mano de obra es un 28% en una empresa integrada donde tenés la producción en chacras significa casi un 60%. En el costo global con empaque y toda la cadena, ronda aproximadamente un 28% a 30%. La energía eléctrica que históricamente era el 2-3% hoy significa casi el 9%.

Tenemos las represas, el gas, el petróleo y pagamos la energía más cara del país. En el EPEN no hay una visión de competitividad.

En Neuquén y Río Negro no hubo ninguna baja de impuestos…

En absoluto.

¿Qué áreas de mejora observan en el sector?

J.L Patalano: El capital humano, necesitamos que la formación de las personas esté alineada con las necesidades de las empresas. Faltan tractoristas y encargados de chacra. Podría haber una orientación con perfil agropecuario o técnico. También para encargados de galpón de empaque o de frigoríficos.

Formación por las cuales, las empresas antiguamente fueron muy cuestionadas, como podía ser Expofrut, cumplía una función social. Empresas que fueron formadoras de equipos, de grupos de trabajo, que muchas de las nuestras fueron absorbiendo otras Al desaparecer esa empresa de gran escala, no existen esos formadores…

La necesidad de mano de obra está, pero la persona que se ofrece para los puestos de trabajo no está capacitada.

Se suma la competencia por el capital humano de otros sectores…

Sí, hemos perdido mano de obra, choferes, tractoristas y un montón de personas, que se fueron a trabajar al petróleo y otras industrias. Esto nos hizo perder calidad. 

¿Cómo enfocan el tema de la educación? 

J.L.P.: Tiene que haber también un rol del Estado en cuanto a la formación de los estudiantes, para que estén preparados para incorporarse al mercado laboral. 

Muchas veces no matchea entre la necesidad que tenemos de personal con la oferta de la escuela. Tenemos que mejorar y perfeccionar eso, por supuesto, interactuando con el Estado, que tiene un rol fundamental. Las escuelas industriales que existían antiguamente y hoy no existen.

J. Cervi: En este tema coincido. El mundo es cada día más competitivo y tecnológico. Hay cosechadoras que, cuando incorporamos plataformas, publican en su Facebook la herramienta con la que están trabajando hoy, es motivo de orgullo.

Necesitamos un aggiornamento, la autocrítica para nosotros que demandamos y el requerimiento hacia el sistema educativo. Tenemos que hacer coincidir las necesidades y las posibilidades.

Se viene la tecnificación en el campo, sobre todo en el campo a nivel agroindustrial, los procesos de empaque y de frío ya están mucho más tecnificados.

Trabajamos desde hace muchos años con todos los sistemas de control automático, como cualquier industria. Pero en la parte agropecuaria, donde existe la mayor cantidad también de trabajadores, el nivel de tecnificación todavía es bajo.

Se ven drones de cosecha a nivel experimental y todavía no a nivel comercial. Ahora, cuando surja eso, tenés que tener un técnico preparado

¿La reforma laboral incentiva la contratación de personal?

J.L Patalano: Es un hecho sumamente positivo, pero hasta que no empiecen a actuar los jueces realmente, todavía no sabremos. 

J. Cervi: Es un cambio muy positivo después de 50 años. Tenemos una ley que salió por el Congreso, con todos los debates. Genera un marco que se va a ver en el tiempo.

El fondo de asistencia laboral que genera el ahorro puede ser muy importante. La posibilidad de bajar juicios laborales es un cambio positivo y necesario.

Faltan más cosas, el presidente lo dijo en la apertura de sesiones, como la reforma tributaria. Si no generamos riqueza, lo único que hacemos es distribuir miseria.

La fruticultura, si hay algo que tiene, es que generamos alimentos sanos y sustentables. Y no es algo menor: porque desde una planta, con el agua y muchísimo trabajo, generas productos exportables. Somos competitivos a nivel mundial, generamos una demanda e ingresos de divisas que necesita el país.