Referentes del sector financiero analizan el nuevo escenario económico argentino, las oportunidades de inversión en un contexto de desaceleración inflacionaria y mayor apertura del mercado. Y los desafíos que enfrentan quienes buscan comenzar a invertir. Compartimos la mirada de Elena Alonso, CEO de Emerald Capital y creadora del libro “Los números hablan”; Laura Pereyra, Directora de PIN Capital; y Martín Encina y Augusto Fernández, Founders de Freedom Capital.
¿Qué tipo de inversiones consideran más atractivas hoy para un inversor?
Elena Alonso: Antes de hablar de instrumentos, es importante entender el contexto. Argentina viene atravesando un proceso de reacomodamiento de precios relativos, con cambios en el régimen cambiario, una inflación que viene desacelerando y un mercado financiero que se fue abriendo a herramientas que hace cinco años eran de nicho y hoy son accesibles para cualquier persona con una cuenta comitente.
No existe “la mejor inversión”. Existe la mejor inversión para vos, en función de tu horizonte de tiempo, tu perfil de riesgo y tus objetivos concretos. Hoy el abanico es amplio y eso es una buena noticia. Para perfiles más conservadores, la renta fija –soberana o corporativa– viene ofreciendo rendimientos interesantes. Las obligaciones negociables de empresas argentinas con buen crédito son una alternativa concreta para quienes buscan un flujo predecible. Para perfiles con mayor tolerancia al riesgo, las acciones argentinas tienen valuaciones atractivas, sobre todo en sectores vinculados a la economía real: energía, bancos y materiales. Y los CEDEARs siguen siendo una puerta de entrada fantástica al mundo global.
Laura Pereyra: Tenemos que ser muy prudentes a la hora de diversificar inversiones en un año preelectoral en Argentina. La calma suele anticipar alguna turbulencia para fin de año. Así que preferentemente me llevaría papeles atados al tipo de cambio.
Pueden ser bonos de renta fija en dólares como AO27 y AO28, que entregan una renta de 5% y 8% respectivamente en esa moneda. Lo interesante de estos bonos es la característica de tener pagos mensuales de cupones. Es como si fuera un plazo fijo en dólares con la liquidez de venderlo en cualquier momento en el mercado.
Si tengo que mantenerme en pesos –porque tengo obligaciones en esa moneda– busco Fondos Comunes de Inversión de renta fija con tasa indexada a CER o dólar linked. Si puedo, nada de Lecaps, que a estos rendimientos hacen muy poco atractivo el diferencial contra plazo fijo.
Augusto Fernández: Hoy creemos que el contexto requiere una estrategia equilibrada y flexible. Después de varios años donde la cobertura era prácticamente el único objetivo, empieza a tomar protagonismo la planificación financiera de mediano plazo.
Vemos valor principalmente en activos de renta fija en dólares, bonos soberanos y corporativos de corta y media duración, además de oportunidades selectivas en acciones vinculadas a energía, infraestructura y sistema financiero. Más que buscar “la inversión del momento”, hoy el desafío es construir carteras coherentes con objetivos, tiempos y perfil de cada persona o empresa.

¿Qué sectores o industrias ven con mayor potencial de crecimiento en los próximos años?
Martín Encina: En Argentina vemos mucho potencial en sectores vinculados a energía, minería, oil & gas, economía del conocimiento y servicios financieros. Particularmente, Vaca Muerta puede transformar estructuralmente la generación de divisas del país en los próximos años, mientras que la minería –especialmente litio y cobre– tiene un escenario internacional muy favorable.
También creemos que el sector financiero y el mercado de capitales argentino tienen un enorme espacio para desarrollarse si el país logra sostener cierta estabilidad macroeconómica.
E.A.: A nivel global, tecnología sigue liderando y, dentro de tecnología, todo lo vinculado a semiconductores, inteligencia artificial y computación en la nube tiene una tracción enorme. Salud es otro sector estructural y energía, con toda la transición hacia fuentes renovables, sigue siendo un espacio donde se mueven inversiones masivas.
En Argentina, energía es el más evidente: Vaca Muerta es una de las formaciones de shale más importantes del mundo y el desarrollo de infraestructura de transporte y exportación va a seguir traccionando inversión y empleo. La minería también tiene una proyección enorme, particularmente el litio. Y después tenés el agro, que sigue siendo el motor histórico de la economía argentina.
L.P.: Lo obvio sería indicar Oil & Gas. Nadie que esté invirtiendo en Argentina te dirá lo contrario. Acá como oportunidad veo Geopark y Vista Energy, como preferencia antes que la petrolera de bandera. TGS de largo plazo en el sector gas, por ser transportadora y por los negocios futuros planteados a partir de la exportación del gas licuado de Neuquén al mundo.
El diferencial se puede encontrar tomando un poquito más de riesgo. Pensar que en un posible escenario de bajas tasas para créditos hipotecarios y reactivación de la construcción nos ubica ese sector como oportuno. Estoy hablando de algunos bancos que empiezan a gestionar mejor el problema de la morosidad de corto plazo, como Banco Francés o Banco Hipotecario.
Una última mención para entrar en el radar —pero posterior a este cuatrimestre— es Loma Negra, quien también podría verse beneficiada si efectivamente se produce la reactivación de la obra pública con lo anunciado por Caputo sobre la licitación de los 12.000 kilómetros de rutas nacionales.
Para quienes quieran dar sus primeros pasos en inversiones, ¿por dónde deberían empezar? ¿Y cuáles son los errores más frecuentes?
M.E.: Invertir no es solamente ‘ganar plata’, sino organizar financieramente el futuro. Sugerimos empezar de manera simple y progresiva con herramientas muy accesibles: fondos comunes de inversión, bonos, cuentas remuneradas o ETFs, que permiten dar los primeros pasos sin necesidad de asumir riesgos excesivos.
E.A.: El error más grave de todos es no hacer nada. Muchas personas se paralizan porque sienten que ‘las finanzas no son para ellas’ y, mientras dudan, la inflación les come los ahorros en silencio. Además, prepararse para la volatilidad: si no estás preparado para ver tu cartera en rojo un martes y no tocar nada, quizás tu perfil de riesgo no es el que creías.
A.F.: Vemos frecuentemente personas que buscan resultados inmediatos sin una estrategia clara. Por eso creemos que el rol del asesor financiero no pasa solamente por recomendar inversiones, sino por ayudar a construir criterio, disciplina y una visión de largo plazo.
L.P.: Para quienes recién comienzan, una buena alternativa es empezar de manera conservadora a través de Fondos Comunes de Inversión en pesos o dólares, siempre comparando las mejores gestiones. Y para inversores un poco más arriesgados, también se puede llevar una canasta de activos de un sector particular a través de índices internacionales.
El error más común aparece cuando las personas entran todos los días a mirar su cuenta de inversión y venden en pánico frente a la primera baja. Ahí terminan destruyendo el potencial de recuperación o suba de la estrategia que habían pensado inicialmente.
