En diálogo con IMPACTO ECONÓMICO, Alfredo Bonatto, CEO de Petróleos Sudamericanos S.A., analizó la realidad del sector de Oil & Gas. El directivo se refirió a la convivencia entre los desarrollos convencionales y no convencionales, el rol crucial de la tecnología para revertir el declino y la necesidad de adecuar marcos normativos para sostener la rentabilidad de las áreas maduras.
EL ROL DE LA TECNOLOGÍA EN LA RECUPERACIÓN
Petróleos Sudamericanos es una compañía con más de 30 años en el mercado que concentró el 100% de su operación en el país. Actualmente, la firma produce 14.000 barriles diarios a través de 14 concesiones ubicadas en Mendoza, Río Negro y Neuquén.
Al referirse al declino natural de los campos convencionales, Bonatto explicó que el objetivo central es optimizar la extracción. “Nosotros explotamos recursos que se extinguen en el tiempo; al final de la película los recursos ya no van a estar, pero la idea es acompañar o mejorar el grado de recobro”, señaló. Gracias a la innovación, hoy cuentan con yacimientos que alcanzan hasta un 35% de recuperación, superando la barrera histórica del 25%.
Detalló que en la actualidad operan áreas donde el 97% del volumen extraído es agua y solo el 3% es hidrocarburo comercializable. Frente a este escenario, fue categórico: “Tenés que ser altísimamente eficiente y competitivo para poder tener una rentabilidad corta”. Para lograrlo, la empresa incorporó herramientas de machine learning y telesupervisión centralizada. Al respecto, destacó el impacto de estas inversiones: “El vector tecnológico es lo que nos fue cambiando la vida porque tuvimos que ir incorporando eso para mantener la competitividad”.
ASIMETRÍAS REGULATORIAS Y EL FACTOR LABORAL
Al analizar el mercado, el directivo trazó una clara diferencia entre el convencional, que transita la segunda mitad de su ciclo de vida, y el no convencional (Vaca Muerta), que es más joven e intensivo en inversión. Esta convivencia genera desequilibrios normativos evidentes. “La actividad industrial le ganó a la normativa vigente”, advirtió Bonatto, y ejemplificó que existen yacimientos maduros con plazos de concesión más cortos y regalías del 15%, mientras que en Vaca Muerta se tributa un 12%.
En este contexto, valoró la visión de provincias como Mendoza, que redujeron las regalías para rentabilizar áreas marginales aplicando una lógica matemática simple: “cero por algo es cero”. La decisión del gobierno de Alfredo Cornejo fue bajar las regalías al 7%.
Con respecto a los recursos humanos, remarcó que las nuevas metodologías y materiales (como el reemplazo de cañerías de acero por plásticos flexibles o el inminente uso de drones) exigen una adaptación constante de los equipos. “El gran desafío es ir adecuando las prácticas a las nuevas realidades”, reflexionó, subrayando la necesidad de flexibilizar funciones en los yacimientos maduros.
EXPORTACIÓN Y EL ESCENARIO GLOBAL
En cuanto a la comercialización, Bonatto aportó un dato clave: el 100% de la producción de la compañía en la región se destina a la exportación, abriendo la puerta a un fuerte escalamiento de la actividad cuando se concreten las nuevas obras de infraestructura de evacuación. Lejos de ver una competencia interna entre formaciones, aseguró: “No es convencional o no convencional, es este y este, porque en un modelo de incentivos y competitividad hay lugar para los dos”.
Finalmente, al evaluar la llegada de capitales, recordó que el país no está solo en el mapa energético. “Argentina compite con otros países para atraer inversiones”, indicó, mencionando los casos puntuales de Guyana y el reposicionamiento de Venezuela. Para captar ese financiamiento externo indispensable, concluyó con un mensaje claro hacia la macroeconomía y las políticas de Estado: “Para que venga la inversión extranjera directa (IED), hay que tener reglas claras, mantenerlas en el tiempo y tener un modelo de competitividad”.
Este material es extracto de una entrevista en IMPACTO ECONÓMICO TV; podés encontrarla completa, en nuestro canal de Youtube.
