El director de la Fundación Libertad y Progreso respaldó el rumbo económico del Gobierno, aunque señaló aspectos por corregir. Durante el evento “Vientos de Cambio”, analizó el equilibrio fiscal, la baja de la deuda, la presión impositiva provincial y la salida del cepo.
¿Cómo evalúa la marcha de la economía y el rumbo del plan económico del Gobierno?
Lo importante acá es tener claro que el gobierno está bien rumbeado. Después uno puede decir: “comete errores” pero como siempre digo son seres humanos…
Cuando en 2023 a votar no estaba ni Jesucristo en las boletas, ni David Copperfield ni Mandrake, eran todos seres humanos como nosotros. Claramente van a cometer errores, tienen que corregirlos. Vamos a pagar el costo de algunos errores. Lo siguiente que hay que tener en cuenta es que nosotros llevamos más de 90 años de anormalidad creciente y evidentemente eso no se resuelve fácilmente.
Y otra cosa que los argentinos debemos tener en cuenta, porque nosotros nos pensamos el ombligo del mundo. A nosotros nos pasan cosas y pensamos que solo es a nosotros y eso no es verdad. Allá por el 30 y los el 40 del siglo pasado hubo muchos países que empezaron este camino, nosotros la única diferencia es que lo profundizamos y perseveramos en el tiempo en sostenerlo, y que nos llevó al empobrecimiento relativo y a la decadencia.
Pero otros países, que también hicieron lo mismo, la verdad es que en los 70, a los 80, cambiaron el rumbo con gobiernos socialistas. Es increíble cuando uno mira las historias de estos países. Y es donde se fueron yendo nuestros hijos. Eso es lo triste.
Lo hicieron con un enorme esfuerzo, no les fue gratis, pero pensaban no solamente en sus hijos y sus nietos, sino que además pensaban en sí mismos. Si nosotros logramos que la Argentina se vuelva un país normal, nosotros mismos vamos a empezar a ver los beneficios de esto.
Estamos pasando momentos difíciles, pero era inevitable hacer este esfuerzo, tiempo y sacrificio para resolverlo.
En los últimos 90 años, fueron muy pocos los períodos de equilibrio fiscal…
Y cuando tuvimos equilibrio fiscal fue de casualidad, porque entramos en un proceso a principio de los 2000, en el cual los precios de nuestros commodities volaron por los aires y la recaudación también.
No llegaron a gastar por decirlo de alguna forma todo lo que ingresaba, por eso tuvimos el superávit fiscal y además recordar que no había deuda, porque habíamos quebrado y entrado en cesación de pagos, no pagaban intereses. Ahora estamos cumpliendo con el pago de los intereses, cubriendo los gastos corrientes y nos sobra un poquito de plata para bajar la deuda.
De hecho, la deuda que siempre fue el gran problema en términos constantes, desde que asumió este gobierno se cayó en 50.000 millones de dólares. Es la primera vez que baja tan rápido y tan fuerte.
Sin aumentar impuestos y sin afectar contratos…
No solamente sin subir impuestos sino bajándolos. Y ahí también hay que dejar otro mensaje a la sociedad, otro aprendizaje que tenemos que hacer si queremos ser un país normal.
Con ciertas características. Una de esas es que somos federales. Y resulta que los provincianos, en mi caso soy salteño, cuando tenemos un problema en nuestra provincia, le pedimos al gobierno nacional que lo resuelva. Uno de los problemas que tiene la Argentina es el descalabro impositivo que hay en las provincias y en los municipios. Eso el gobierno nacional no lo puede resolver. Y no se ha hecho nada ahí…
La mayoría de las provincias incluso aumentó los impuestos y la cantidad de gravámenes. Tenemos que aprender como ciudadanos que no solamente le tenemos que exigir austeridad y que baje impuestos o elimine impuestos al gobierno nacional, sino a gobernadores,, legisladores, concejales e intendentes, porque encima esos señores son tus vecinos. Es mucho más fácil.
¿Qué aspectos del plan económico deberían ajustarse?
No creo que esté todo bien, pero se está avanzando tan rápido como se puede. Hubo algún exceso de prudencia a la hora de consolidar al Banco Central con más reservas, compraron tantas reservas que eso implicó una salida de capitales a la larga, porque se depositan fuera, de financiamiento interno que se nos fue y yo creo que fue uno de los motivos por los cuales tenemos una economía que, en vez de despegar fuerte, como dijo que iba a despegar el ministro de economía en su momento, está despegando y muy despacito.
La verdad que los argentinos para mejorar el nivel de bienestar, no solamente necesitamos que sea muy importante que continúe desacelerando la inflación, que es el gran empobrecedor de todas las sociedades; pero también que la economía tome más dinamismo, más aire y lleguemos a las próximas elecciones con la gente realmente sintiendo que este cambio los beneficia.
¿La salida del cepo para las empresas debería ser gradual?
Hoy, después del tremendo estrés que vivimos el año pasado antes de las elecciones, pedirle al Gobierno que avance más en la salida del cepo es casi imposible, ¿no?
El año pasado fue muy estresante para todos los argentinos, imagínense para el gobierno, todo ese periodo preelectoral de creciente incertidumbre y creo que eso va a quedar para después de las elecciones de 2027. Ahora quieren llegar con todo más o menos ordenado.
Lo mejor plantados posibles porque en cierta forma están las corporaciones que se beneficiaron de regulaciones y prebendas que ahora se están sacando. Que son políticas empresarias, gremiales, intelectuales, profesionales Lamentablemente nos guste o no, van a hacer el mismo esfuerzo por desgastar el gobierno que hicieron el año pasado, el próximo año. El gobierno lo que quiere es: vengan que vamos a estar mejor preparados.
¿Una reflexión del evento?
En el mundo nos están mirando mucho por dos motivos: uno malo es que hemos hecho todas las macanas habidas y por haber, con una perseverancia en el tiempo fenomenal y claramente no nos creen que podamos llegar a dar vuelta la Argentina, ponerla en el sendero de ser un país normal y llegar a hacerlo. No nos creen en el mundo. Por eso se focalizan tanto en la Argentina.
Segundo y esa es la parte buena, es que si este escenario de Latinoamérica funciona acá en la Argentina puede funcionar en cualquier lado del mundo. Como que están viendo si hay un modelo a seguir.
El esfuerzo va a ser productivo y quizás nos vamos a volver, por lo menos dentro de América Latina, un ejemplo a seguir. Eso sería muy importante porque América Latina es una de las regiones que menos se está desarrollando en el mundo, incluso menos hoy que África.
El potencial se tiene que volver realidad y eso es lo que tenemos que lograrlo. Por eso la importancia de promover la comprensión, difusión y defensa de las ideas de la libertad que son las que generan las transformaciones. Y a eso estamos apuntando y por eso hemos traído speakers. Trajimos disertantes de toda América Latina para que ellos cuenten cuál es su experiencia en sus países y también escuchen a nuestros funcionarios.
