Durante tres jornadas en el Polo Tecnológico de Neuquén, especialistas en innovación, tecnología y negocios coincidieron en un diagnóstico: la inteligencia artificial ya impacta sobre empresas, industrias y profesiones. El desafío ahora es cómo adoptarla con estrategia, capacitación y objetivos claros.
Más de 15 mil personas inscriptas, 60 speakers y dos auditorios funcionando en simultáneo marcaron el pulso del IA Week, realizado del 14 al 16 de mayo en el Polo Tecnológico de Neuquén. Con actividades abiertas a la comunidad y una convocatoria transversal —desde estudiantes hasta referentes empresariales—, el evento confirmó algo que ya empieza a sentirse en empresas, industrias y profesiones: la inteligencia artificial dejó de ser una conversación sobre el futuro para convertirse en una herramienta de uso cotidiano.
“La propuesta fue que quien no sabe nada, se vaya subiendo un poquito más; el que sabe un poquito, se vaya sabiendo más todavía, y el que sabe mucho, lo comparta”, resumió Diego Manfio, vicepresidente ejecutivo de SIMA Ingeniería.
Para Manfio, el interés y la convocatoria reflejan un cambio de época. “Hoy la IA está impactando a empresas, comercios, profesiones. A todos nos impacta, estamos aprendiendo sobre esto”, sostuvo.
IA CON PROPÓSITO: MÁS ALLÁ DE LA MODA
Uno de los conceptos que atravesó el IA Week fue que implementar inteligencia artificial no implica adoptarla por tendencia, sino encontrar dónde puede generar valor real.
En ese sentido, Ernesto Mislej, cofundador y chief scientist de 7Puentes, planteó que la incorporación debe ser estratégica.
“Mi charla tuvo que ver con la identificación de oportunidades y de una adopción estratégica de la inteligencia artificial, sin una obligación de adopción forzada. De no perdérsela porque es la tecnología que está más de moda. Hay que tener un objetivo claro, cuantificar el valor esperado y la promesa de valor”, explicó.
Según Mislej, la industria de oil & gas es un terreno especialmente favorable para este tipo de tecnologías porque ya trabaja desde hace años con telemetría, sensores y monitoreo de activos.
“Es el espacio ideal para incluir tecnología, en principio de medición para detectar desvíos y anomalías, y el segundo paso es detectar predicciones de temas de mantenimiento predictivo, pero también predicciones de caudal o de producción, y que eso impacte en finanzas, logística y cadena de suministros”.
Además, remarcó que la inteligencia artificial permite pasar del diagnóstico a modelos predictivos y prescriptivos: no sólo entender qué pasó, sino anticiparse y decidir qué hacer para alcanzar mayor eficiencia.
EL DESAFÍO NO ES LA LICENCIA, ES LA CULTURA
La dimensión cultural apareció como otro de los ejes fuertes del evento. Para muchas organizaciones, el principal desafío no pasa por comprar herramientas, sino por preparar a las personas y ordenar los procesos.
Así lo planteó Geraldine Giachello, socia de Lisicki Litvin & Abelovich y responsable del área de innovación y desarrollo.
“No creo que sirva de nada comprar licencias. El desafío es la cultura, es pensar qué es lo que queremos hacer”, afirmó.
Giachello advirtió que muchas empresas intentan acelerar la incorporación de IA sin atravesar antes un proceso de maduración interna.
“Necesitamos esa implementación, pero eso no ocurre de un día para el otro. Requiere un proceso de maduración, crecimiento y vivir con la frustración que conlleva”, señaló.
También puso el foco en un problema poco visible: la calidad de los datos.
“Muchas veces, los datos que nosotros necesitamos para hacer esa información no están bien organizados y no se habla nada del dato”, explicó.
Sobre la implementación concreta en empresas, fue directa:
“Nos preguntan: ‘¿Cuántas licencias compro? ¿Compro Chat GPT o Claude?’ Lo que sugiero es: pensá cuál es el proceso que debés estudiar, cuál es el sentido de lo que vas a implementar”.
Y agregó otro punto crítico: la capacitación.
“No alcanza con darte una licencia y decirte ‘aprendelo por YouTube’. Necesitás un proceso de capacitación y muy pocas empresas en la Argentina lo tienen”.
LA RESISTENCIA AL CAMBIO Y EL RIESGO DE QUEDARSE AFUERA
El miedo a incorporar inteligencia artificial también apareció como un común denominador entre los speakers. La incertidumbre, el desconocimiento y el temor a perder relevancia explican parte de esa resistencia.
Para Manfio, la diferencia está entre adaptarse e innovar.
“Adaptarse es llegar al punto donde están todos e innovar es ir un poco más allá y hacia el futuro”, señaló.
En la misma línea, el conferencista y autor especializado en IA, Fredi Vivas invitó a perder el miedo y empezar por lo básico.
“Lo primero es entender qué herramientas existen, cómo funcionan, animarse a probar y probar. Después ir pensando, desarmando en tareas nuestro trabajo y decir: ‘para esta parte de mi trabajo, ¿qué me puede servir?’”, recomendó.
A quienes todavía se resisten, les dejó un mensaje simple:
“Animarse a probar con poco perjuicio, tienen poco costo. Nada puede salir mal, es un rato que podés perder en todo caso”.
Aunque también reconoció que existen razones detrás del temor.
“Son herramientas tan buenas que también pueden reemplazar trabajos de personas, tareas para mí. Eso puede generar un impacto muy fuerte y eso es una realidad”, sostuvo.
TODA LA IA WEEK, EN YOUTUBE
Las charlas y paneles de la IA Week Neuquén 2026 fueron transmitidos en vivo y continúan disponibles en YouTube. El contenido completo está organizado en la lista de reproducción oficial “IA WEEK NEUQUÉN 2026” del canal de la Municipalidad de Neuquén.
