El crecimiento de la producción de Vaca Muerta requiere de una profesionalización creciente de la cadena de valor ¿Cuáles son los requerimientos de las productoras? ¿Qué desafíos enfrentan las pymes de servicios? A estos interrogantes y otros respondió el ingeniero Carlos Etcheverry, flamante CEO del grupo Clusterciar y una de las personas más relevantes del sector energético, quien liderará una nueva etapa, enfocada en ampliar sus servicios, incorporar tecnología y avanzar en su internacionalización. Compartimos el diálogo con IMPACTO ECONÓMICO.
¿Qué le está pidiendo hoy la industria Oil & Gas a su cadena de valor?
En Vaca Muerta hay un salto de exigencias, en cuanto a calidad, eficiencia y economía. Un mercado que era casi cautivo para las empresas de alta tecnología con diferenciales tecnológicos o las locales que brindaban todos los demás servicios. Hoy con una microeconomía complicada para otros sectores que no han tenido el desarrollo de la minería, el agro o Vaca Muerta, se incentiva el ingreso de competidores de todos lados. Por lo tanto, nos exigen a los locales cada vez más calidad, eficiencia, economía y un diferencial extra. Los requerimientos van cambiando a una velocidad que nunca antes se había visto. Para las compañías locales, que tienen la gran ventaja por estar localizadas acá en la zona, eso ya no es suficiente, ni siquiera esa barrera de empresa neuquina ni mucho menos. Los locales tenemos a nuestro favor el conocimiento de la industria y la relación de años con los clientes, pero con el paso del tiempo eso ya no será suficiente si no encontramos la manera de buscar servicios de valor agregado.
Si bien es difícil generalizar, ¿está la cadena de valor argentina a la altura de lo que la industria necesita hoy?
Sí, sin lugar a dudas. Necesita seguir mejorando en eficiencia. Hay algunas tecnologías muy desarrolladas que no están y hay que traerlas. También, un grupo como el nuestro, con su empresa de ingeniería Ciar, va a poder hacer la parte de ingeniería o aplicación de esas tecnologías que podemos traer desde afuera. Es más, con Ciar ya dimos los primeros pasos adoptando metodologías BIM y cerrando una reciente alianza con un software japonés que comprime meses de ingeniería básica extendida en días, reduciendo en un 75% las horas-hombre de diseño espacial inicial. En líneas generales sí estamos a la altura y estamos siendo cada vez más competitivos y con tecnologías que pueden ser mejoradas o asimiladas, sin lugar a dudas.
Hubo un gran avance rápido en la curva de aprendizaje…
¡Tal cuál…! Y de nuevo, acá el desafío es aprovechar también a las compañías locales para utilizar el conocimiento local con alguna especificidad de alguna tecnología, aplicarla y brindarla con personal local o tecnología local asimilada o mejorada. Por eso hoy se dan los resultados en todo, no sólo por el reservorio Vaca Muerta, que es de los mejores del mundo, sino porque se lo está haciendo bien y a precios totalmente competitivos, bajando costos día a día, en tiempos de perforación, etc. Desde Clusterciar, por la extensión y diversidad de nuestros servicios, hoy nos están convocando como “grandes compradores” en distintos eventos, ya contamos con una red de más de 900 proveedores de los cuales un 67% son rionegrinos y neuquinos.
¿Y cuáles son los principales desafíos que enfrenta hoy una empresa de la cadena de valor Oil & Gas, en Argentina?
Trabajé en empresas internacionales con mucho conocimiento del upstream, en los servicios, en cómo entregar valor y servicios de tecnología a las compañías operadoras. Hablando de la industria y de mi nuevo desafío, desde Clusterciar esa conexión con las compañías existe, quizás hay que sumar la otra parte del servicio o alguna tecnología en particular. En esta cadena de valor hay un gran potencial a desarrollar, aprovechando la base de Clusterciar con nuevas tecnologías o nuevas empresas.
Es la forma de diferenciarse y agregar valor…
Si hoy no agregamos valor, no te diferenciás. Antes había una mayor demanda en relación a la oferta. Hoy la oferta supera largamente a la demanda en líneas generales en casi todo, excepto donde hay capital muy intensivo o tecnologías muy específicas. En todo lo demás hay que agregar valor y diferenciarse, ya sea en precio, en calidad, en velocidad, sí o sí. Si no, creo que poco a poco esas compañías van a quedar afuera y los operadores están aprendiendo muy rápido, aprovechando todas estas ventajas y esta competencia tanto interna como externa.

La competencia es global…
Exacto. No es Neuquén versus Argentina, es versus el mundo. Hoy, con la importación libre, hay más posibilidades para traer tecnología, equipamiento. Entonces, es una competencia feroz para la que hay que estar listos, con el cuchillo entre los dientes…
En relación a los cuellos de botella por el crecimiento de Vaca Muerta, ¿alcanza con formar gente en la región, o hay que “importar” capital humano de afuera?
De nuevo: no se puede generalizar, son nichos; hay ciertos segmentos que no están y no alcanza. Por ejemplo, para la perforación direccional, las personas están y se siguen formando. En otros casos, Techint tuvo que traer soldadores de Turquía. Hay nichos específicos en los que el capital humano no está o no da abasto para ese crecimiento. En Argentina podemos hacer muchas cosas; se tiene la tecnología y se aprende. En otros casos, hace falta un pequeño aprendizaje. Por ejemplo: sensores, fibra óptica, cosas de alta tecnología. Los primeros pozos lo hicieron directamente gente de Estados Unidos, en una segunda etapa se trajo solamente al especialista y nosotros le dábamos una mano. Y a partir del tercer año ya lo hacíamos 100% con personal local. Mucho se puede hacer, hay algunas funciones específicas en las que hay que traer personal, hay otras en las que no se da abasto. Se puede traer de otros lados. De mercados como Venezuela, México, Colombia, u otros que están con menor actividad. En resumen, el mensaje es: se puede hacer, pero no se hace de un día para otro. En nichos de alta tecnología o tecnología de un servicio en particular, no se dispone en Argentina.
Te pido un doble click en el tema formación…
Existe un gran diferencial en la capacitación de los cuadros técnicos. Lo que se está haciendo tanto desde Potenciar Educación Superior de la Fundación Potenciar como desde el Instituto Vaca Muerta. Los ingenieros que salen de las universidades son pocos. Hay que potenciarlo; y no solo ingenieros sino técnicos de alta calidad. Hoy quizás en los niveles secundarios no en todos lados alcanzan a salir con la calidad necesaria. O entrenarlos en una determinada tecnología, servicio o determinada operación. Ese capital humano necesita capacitación. Hoy se necesita además una capacitación continua. Si no, te quedas afuera con todos los cambios que se van dando.
En línea con los desafíos de una empresa de servicios, ¿cuál es el plan de transformación de Clusterciar para diversificar, internacionalizar y sumar tecnología?
Hay un plan estratégico a cinco años, yo me sumo para contribuir a esta transformación a un nivel diferencial. Para agregar servicios que hoy no tienen y están disponibles para crecer, internacionalizarse, desarrollarse con otras empresas y con otros servicios. Considero que ese salto que la compañía tiene como plan estratégico, ahora hay que cumplirlo, ejecutarlo, que no es fácil. Y desde donde vengo, creo humildemente poder sumar. Clusterciar es un grupo con 34 años de trayectoria, y cuenta con empresas como Trace Group y Ciar que han tenido gran éxito en la región y en la industria del petróleo y gas. El desafío es crecer en áreas en las cuales la compañía aún no se ha desarrollado. En ese potencial puedo ayudar a internacionalizar con la experiencia de Latinoamérica, con otros servicios, con otras tecnologías que hoy quizás no tenemos. Considero que vengo a sumar a la plataforma que está, no a renovar, a hacer algo nuevo.
Como se dice, la base está…
Sí, hay un plan estratégico con un desafío increíble, está todo dado. Desde los servicios, los contratos, la estructura, la organización y la gran y única sinergia que tenemos con Fundación Potenciar como parte de nuestra cadena de valor que apoya con personal y capacitación. Hay que ejecutar con algunos lineamientos diferentes, pero nada más.
¿Qué te entusiasmó para sumarte al grupo Clusterciar?
Fundamentalmente el potencial de crecimiento y un objetivo, una estrategia clara que definió el directorio de las empresas y que ya está siendo trabajada en todo el grupo. Teniendo eso como un faro, ahora hay que sumarle y darle el contenido para seguir avanzando. Por otro lado, la gente que está en Clusterciar tiene valores, ganas de crecer, con lo que yo llamo ambición sana. Cuando me plantearon el desafío dije: creo que podemos hacerlo, inclusive acelerarlo con algunas adquisiciones de empresas que también son parte de este plan estratégico. El desafío realmente es muy bueno.
Tenés una gran trayectoria en el sector Oil & Gas…
He trabajado en empresas internacionales grandes y chicas. Hablamos de una pyme, pero es grande, si sumas todas las pymes de Clusterciar, deja de serlo tanto por cantidad de personas como por nivel de facturación. Son cuatro empresas con desafíos individuales, pero también podemos potenciar no solo la parte comercial, sino la interacción entre la ingeniería de Ciar, con el trabajo de campo de Trace Group, grandes y chicas. Hablamos de una pyme, pero es grande, si sumas todas las pymes de Clusterciar, deja de serlo tanto por cantidad de personas como por nivel de facturación. Son cuatro empresas con desafíos individuales, pero también podemos potenciar no solo la parte comercial, sino la interacción entre la ingeniería de Ciar, con el trabajo de campo de Trace Group, espero cumplir los últimos 8 años de mi carrera acá en Clusterciar.
La importancia de armonizar vida personal, familiar y laboral…
Sin duda Daniel, es algo que aprendimos de forma conjunta en REF, lugar donde paradójicamente conocí a Francis Rimmele, quien comenzó a seducirme con la idea de liderar el plan estratégico al 2030 para Clusterciar… y aquí estoy. Ese balance entre vida personal y profesional lo he podido lograr en Texproil. La idea es continuar de esa manera. Y ese balance tal vez, en otro momento no lo hubiera hecho. La importancia de la familia, de la evolución personal y profesional, que es un desafío espectacular.
EL PERFIL
Carlos Etcheverry (62) es Ingeniero Civil, en Hidráulica y Mecánica (UNLP). Cuenta con tres posgrados: Fundación Getulio Vargas (Brasil) y dos en Finanzas y Negocios (UCEMA). También cursó en la Kellogg University. Fue presidente de la cámara de comercio Argentina – Noruega. Actualmente es columnista de Energía de LU5. Está casado, su esposa es brasilera y tiene un hijo de seis años de su segundo matrimonio. Desarrolla un emprendimiento hotelero propio (Alto Traful), junto a su esposa. Practica deportes outdoors, fundamentalmente triatlón. Es Ironman.
