El sistema impositivo argentino tiene tanta ‘sal tributaria’ que es incomible

El sistema impositivo argentino tiene tanta ‘sal tributaria’ que es incomible

Matías Olivero Vila, presidente de la ONG “Lógica”, analiza las causas de la elevada carga tributaria en Argentina y detalla las medidas necesarias para transparentar los impuestos que los ciudadanos enfrentan a diario. El abogado y contador también señala a la Corte Suprema como un actor clave en el avance desmedido de la presión fiscal.

¿Qué actividades están desarrollando para generar conciencia fiscal?

Informar sobre lo que implica tener este sistema tributario: los impuestos más altos y el gasto público duplicado en los últimos 20 años. ¿Cómo se representa? En esta frase de “tener los impuestos más altos del mundo”, hay entidades que calculan cuántos impuestos pagas cada vez que consumís. El impacto es muy fuerte: el 42% en los alimentos, 48% en las bebidas, 50% en el caso de la indumentaria, 48% en el caso de los tickets de avión, 54% en los autos de baja gama. Es decir, no somos conscientes de lo pesado que es el sistema tributario.

Entendemos que llegamos a ese último puesto fiscal mundial por una razón: tenemos un régimen que nos oculta los impuestos. Si nosotros tuviésemos un régimen que a cada aumento de alícuota y a cada sanción de impuestos nos lo hubiese advertido, por ejemplo, en el ticket, nunca hubiésemos llegado a este lugar; antes hubiese reaccionado la ciudadanía. Como eso no sucedió y estaba prohibido exponer los impuestos, llegamos a este lugar tan triste de tener los impuestos más altos del mundo.

¿Cómo surgió la iniciativa para que en los tickets se discriminen los componentes impositivos?

En Brasil, país que tiene y sufre de locura fiscal como Argentina. Tiene límites en cuanto a los impuestos, compitiendo para ver quién tiene los impuestos más altos, un gasto público exacerbado. Pero allá, la sociedad civil reaccionó pidiendo y proponiendo a las autoridades un régimen que lo que pide es: “Díganos la verdad”. Significó correr el velo y ver los impuestos que soportan.

Nosotros teníamos el artículo 39 de la Ley de IVA, el cual prohibía mostrar el IVA al consumidor final, y llegamos a tener resoluciones del fisco que sancionaban al vendedor que los mostrara. En Brasil, si bien no tenía esas prohibiciones, no se mostraban todos los impuestos. Porque no consiste solamente en mostrar el IVA o, en el caso de Brasil, el equivalente al IVA que ellos tienen; significa mostrar todos los impuestos que se aplican en la cadena productiva, porque todo eso lo terminamos soportando nosotros.

Explicalo de manera sencilla para que más personas lo entiendan…

Es como si fuera un alimento; a lo largo de la cadena productiva le van agregando sal, azúcar, grasas saturadas en el primer eslabón de la cadena alimenticia, en el segundo, en el tercero… Cuando llegas a comerte ese plato, en el caso de Argentina, es incomible. Tiene tanta sal tributaria ese alimento que es imposible de comer.

Y justamente es lo que estamos pidiendo develar, que nos digan cuánto es la sal tributaria que tiene cada uno de los productos que nosotros adquirimos. Esto se aplica desde el año 2012, en épocas de Dilma Rousseff, propuesto por todo el empresariado, con un millón y medio de firmas y la ciudadanía encolumnada detrás.

¿Cuál fue la receptividad de la clase política?

Le sugerimos esto a los candidatos presidenciales; tres de ellos firmaron el compromiso de impulsar esta norma, uno de ellos Milei, que lo honró incluyéndolo en la Ley de Bases, y después en la Ley de Medidas Fiscales, sancionada hace algunas semanas atrás con una resolución de ARCA, ex AFIP.

¿Esto se está implementando de forma progresiva?

Sí. El 1º de enero comenzaron las grandes empresas, como supermercados y estaciones de servicio, las que califican según una resolución como gran empresa. Desde el 1.º de abril es obligatorio para todos los demás comercios que, si quieren aplicarlo voluntariamente antes, pueden hacerlo.

Se empieza con dos impuestos: IVA interno, que son los más fáciles de adaptar al sistema, pero después, según las autoridades fiscales, se van a incorporar otros: impuesto a la importación de débitos y créditos; veremos si combustibles también. Y algo muy importante: a medida que se adhieran las provincias, también se verán reflejados Ingresos Brutos y tasas municipales.

¿Cuál es el objetivo final?

Que se expongan todos los impuestos a nivel nacional, provincial y municipal, pero no todo el listado de los impuestos. En el ticket va a figurar el IVA, incidencia de otros impuestos nacionales, provinciales y, en una sección especial, los impuestos municipales.

¿Qué se necesita para que las provincias se adhieran y se transparente la carga tributaria local?

Tiene que haber una ley de la Legislatura, y en general, esto ocurre a partir de un mensaje enviado por el Ejecutivo de cada una de las provincias. Es decir, el gobernador manda una ley adhiriéndose y se delega en el organismo fiscal provincial para que reglamente qué impuestos y cómo se van a mostrar y calcular…

La ley habla de la incidencia de los impuestos en la formación de los precios y eso implica a toda la cadena. En el caso de Ingresos Brutos, no es solamente el último eslabón; es a lo largo de toda la cadena. Para eso normalmente tiene que haber un agente de cálculo. Por ejemplo, hay entidades que lo calculan para otros rubros. Es importante aclarar que la noción de los impuestos que afrontamos va a ser aproximada.

¿Cómo estimas la receptividad en las provincias para adherir?

Depende principalmente de la ciudadanía, de cuánto despertemos y reaccionemos. Lo que pasó, según lo que analizamos en Brasil, es que la gente puede reaccionar de tres maneras. Primero va a decir: “Ahora que me entero de estos impuestos que estoy afrontando, bájame los impuestos”. Segundo, “vamos a exigir servicios acordes por parte del Estado” y tercero, se va a involucrar en el gasto público.

Pero para que se expongan los impuestos provinciales y municipales, tiene que haber una demanda de la sociedad y se debe hablar del tema. Sobre todo, en un año electoral donde los políticos van a querer responder a las demandas ciudadanas, es un momento único, irrepetible y extraordinario para involucrarnos nosotros como ciudadanos en las cuestiones fiscales.

Esperamos la adhesión de Neuquén y Río Negro…

Río Negro fue pionera; fue la primera que mandó un régimen de transparencia fiscal en enero de 2024. La diputada provincial Martina Lacour envió un régimen de transparencia para implementar a nivel provincial, independiente de Nación. Ojalá que sea una de las primeras provincias en adherirse a este régimen.

Resaltás la responsabilidad de la justicia por no limitar el avance del poder político y la presión fiscal…

Si bien en la primera línea de responsabilidad está el poder político a nivel nacional, provincial, municipal, es decir, el Ejecutivo y el Legislativo de turno, acá hubo un protagonista, una parte que fue absolutamente necesaria para que llegáramos a tener los impuestos más altos del mundo: el Poder Judicial y específicamente la Corte Suprema.

¿Y con respecto a las tasas municipales?

Referido a tasas municipales, hay un fallo de la Municipalidad de Quilmes (Buenos Aires); estaba en discusión si las provincias podían aplicar tasas municipales calculadas sobre lo que son los ingresos totales. Pero según lo que aprendimos en la universidad y en los libros, una tasa es por servicios y consecuentemente tiene que calcularse en base al costo de los servicios. Ante esta situación no expresó eso, sino que se podía calcular igual que un impuesto y está mal.

Eso tiene una cara que es la tolerancia y esa tolerancia fiscal tiene un reverso que es el incentivo. Como el político piensa que lo toleran, me incentiva a seguir exacerbando impuestos y tasas municipales que terminan siendo naturalmente trasladadas al comprador. No porque el vendedor sea malo, sino porque todo impuesto que se aplique sobre el importe de la factura, te lo aplican a vos o me lo aplican a mí, es lo mismo. Al final, es un estado que absorbe parte del dinero de nuestra transacción y que, si no fuera por él, el precio seguramente sería inferior. El Poder Judicial y, específicamente, la Corte Suprema, han sido absolutamente responsables de que lleguemos a tener los impuestos más altos del mundo.

PERFIL

“Lógica” es una asociación civil sin fines de lucro, dedicada principalmente a crear conciencia fiscal en todos los sectores y niveles sociales.