La minería representa una de las mayores oportunidades de desarrollo para la Argentina. Desde el GAPP, Leonardo Brkusic, destacó la importancia de integrar a las PyMEs industriales en la cadena de valor, promover tecnología nacional y consolidar una visión de largo plazo que priorice empleo, sustentabilidad y desarrollo local.
¿Cómo evalúa el potencial del sector minero en Argentina?
Aunque el sector enfrenta actualmente algunos desafíos (como la caída internacional de los precios de minerales), es innegable que Argentina tiene una de las mayores oportunidades de desarrollo en su historia a partir de la industria minera. No solo por la presencia de recursos estratégicos como el litio o el cobre —centrales en la carrera hacia la transición energética con energía renovable—, sino también porque el desarrollo minero puede ser una palanca extraordinaria de generación de empleo de alto valor agregado e industrialización del país de la mano de las PyMEs nacionales. Proyectos como el de Río Tinto, en Salta, o el reciente descubrimiento de Vicuña en San Juan, tienen un enorme potencial que debemos aprovechar.
¿Cuál es el enfoque desde GAPP?
En ese contexto, desde el GAPP impulsamos hace más de 20 años una visión integral del sector energético y minero con industria y tecnología nacional. No se trata solo de extraer recursos, sino de consolidar una cadena de valor que tenga impacto en proveedores locales, innovación, infraestructura, empleo y, por ende, en progreso nacional. Por eso, seguimos de cerca los proyectos presentados bajo el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI): necesitamos atraer inversiones, pero sin competencia desleal para nuestras pequeñas y medianas empresas, y sin perder de vista que un desarrollo minero verdaderamente beneficioso para el país debe incluir a la industria nacional como parte central del desarrollo.
Sin embargo, en este contexto de crecimiento interno, también es clave mirar más allá de las fronteras. El GAPP nació como un grupo empresario con fuerte foco en la internacionalización, en acercar a nuestras empresas a oportunidades comerciales en mercados externos. Hoy, frente a un panorama de alta competencia interna, consideramos fundamental volver a abrir esa ventana de oportunidades, diversificar la cartera de clientes y proyectar a nuestras PyMEs hacia destinos estratégicos en donde la tecnología y la capacidad industrial argentina destaquen. La minería, así como el Oil & Gas, es sin lugar a dudas un puente para que nuestras empresas exporten conocimiento, soluciones y talento al mundo.
¿Qué balance hacés de la Arminera 2025?
Este año, Arminera fue una muestra clara del dinamismo y la capacidad tecnológica que tiene la industria argentina para acompañar el desarrollo minero. Hubo un interesante intercambio con empresas mineras, constructoras, delegaciones provinciales y representantes internacionales, lo cual confirma que la minería es una gran oportunidad para la industria nacional. Para el GAPP específicamente, marcó un punto de inflexión, donde participamos con un stand de 302 m2 junto a 30 empresas socias, logrando consolidar un espacio de referencia dentro de la feria: un verdadero punto neurálgico de encuentro, diálogo e intercambio entre nuestros socios y los principales actores del sector.
¿Qué áreas de mejora identificás en las empresas que componen la cadena de valor del sector minero?
Hay un recorrido de mejora continua que muchas empresas ya están transitando. Desde el GAPP promovemos activamente la incorporación de tecnologías 4.0 que permitan a las PyMEs ser más dinámicas y competitivas. Por ejemplo, a través de nuestro Programa GAPP 4.0 acompañamos a nuestras empresas en sus proyectos específicos de transformación digital. Otra cuestión clave es comprender que la sustentabilidad ya no es una opción, sino una condición obligatoria para ser más competitivos en el nuevo mapa industrial global. En esa línea, el Programa de Sustentabilidad del GAPP acompaña a las PyMEs industriales en su camino hacia la gestión sustentable de sus operaciones, de acuerdo con las tendencias del mercado y las exigencias de la transición energética.
También considero que las empresas deben invertir en programas de gestión de talento para recursos humanos, algo clave para sostener la competitividad en sectores tan dinámicos como el energético y minero. Por este motivo fundamos el Centro de Formación, que actualmente cuenta con más de 12 programas formativos de alto valor pensados especialmente para los desafíos de las PyMEs.
¿Una reflexión final?
El sector minero argentino debe consolidar una visión de largo plazo que integre el desarrollo de proveedores locales como un eje estratégico. En minería, como en petróleo y gas, si no hay una mirada nacional, perdemos una parte fundamental del valor que podemos generar.
Si queremos aprovechar las oportunidades que vienen, tenemos que integrar a las PyMEs industriales en el centro de la estrategia. Desde el GAPP seguimos trabajando para que cada proyecto impulse empleo, tecnología y desarrollo en cada rincón del país.
SOBRE GAPP
Es una entidad empresaria conformada por más de 250 empresas nacionales dedicadas al desarrollo, producción y comercialización de equipamiento y servicios para la industria del Oil & Gas, las industrias de Minería Metalífera y Litio, y Generación Eléctrica.
Desde 2003 promueve un esquema colaborativo de networking comercial en Argentina y más de 30 mercados en el mundo. Como entidad referente del sector y la industria, representa a sus empresas asociadas ante el gobierno nacional y otros actores del sector público-privado local e internacional.
