Cuando el anticapitalismo bloquea el futuro: Educación y desarrollo en la era de Vaca Muerta

Cuando el anticapitalismo bloquea el futuro: Educación y desarrollo en la era de Vaca Muerta

Por PABLO BENÍTEZ JACCOD (*)

Si pensamos en el caso de la provincia del Neuquén y la necesidad de construir instituciones que posibiliten un desarrollo económico, en torno al potencial Cuenca Neuquina/Vaca Muerta, el sistema educativo debería cumplir un rol muy necesario, tanto en la transmisión de valores que oxigenen las instituciones formales, como en el fortalecimiento del “capital humano”, factor central del progreso económico – tecnológico de las regiones. Lo cierto es que la “nueva escuela secundaria”, cuyos contenidos y lineamientos se expresan en la resolución 1463/18 del Consejo de Educación de Neuquén, es entre otros hechos, un caso de búsqueda de demolición captura y destierro de las débiles instituciones existentes. 

Esta reforma define al sistema educativo tradicional como “patriarcal, racista, clasista, eurocéntrico, burgués, capitalista”. Sostiene que la tarea del profesor neuquino debería ser ayudar a los estudiantes a confrontar y trabajar contra los horrores políticos de su época, la brutalidad capitalista. Se parte de la idea de que “dar clases es un acto político”, que se es “profesor contra el orden capitalista que inventó esta aberración” y que el aula debe ser entendida “como trinchera y como uno de los espacios de iniciación de la actividad política”. No se tiene pudor en catalogar a los estudiantes como “la materia prima para pensar nuestra acción ética y política”, es decir que se reduce al individuo y a la razón a la escala de una cosa, una búsqueda de colectivización de las mentes humanas digna de los países socialistas.

En esta reforma, se pretende desterrar la enseñanza de la Constitución Argentina, e incluso se aborda desde la perspectiva marxista, la crítica a los principios económicos políticos que la sustentan. Por ejemplo, los principios constitucionales de igualdad ante la ley y libertad contractual ocultan “la explotación de una clase social por otra” y considera al derecho de propiedad como una institución que asegura al sistema capitalista la “explotación de la naturaleza y de las personas”. Estos conceptos son la antítesis brutal del pensamiento de Juan Bautista Alberdi para quien la protección del derecho de propiedad en nuestra Constitución Nacional, tal como fue concebida, constituye un “cerrojo de fierro a los avances del socialismo”. Continuando con el mismo asunto, se busca instalar en la enseñanza oficial neuquina “como alternativa emancipadora y contrahegemónica, las construcciones desde debajo de las Constituciones Plurinacionales –Bolivia y Ecuador– como nuevas formas de institucionalidad”. Considera que “es necesario el reconocimiento de un multiculturalismo y una multinacionalidad, que entrañan la aspiración a la autodeterminación, es decir, la tendencia a reconocimientos equitativos y equidades diferenciadas”. Claramente, se pretende sembrar la semilla de futuras fragmentaciones ya que “La pluralidad de órdenes legales no estatales puede ser el embrión de esferas políticas no estatales y la base de la autodeterminación, que es plausible de traducir en formas de justicia comunitaria, participativa o colectiva”. Como en Bolivia, lo que se busca es reconocer supuestas “justicias originarias”, si cada colectivo va a tener la suya, se destroza el principio de igualdad ante la ley. En la provincia del Neuquén, ¿Se pretende hablar en las aulas de la legitimidad de la nación mapuche? 

Las resoluciones referidas a economía sostienen la necesidad de transformar su tradicional enseñanza “con sentido emancipatorio y decolonial”. Y la necesidad de construir una alternativa en la enseñanza económica alejada de las “pautas depredatorias” de la economía actual, tomando como base el concepto de “el buen vivir”, una “expresión que recupera y empodera los saberes tradicionales especialmente andinos”, a la que insólitamente considera “la corriente de reflexión más importante que ha brindado América Latina en los últimos años” y a la que debe agregarse “los planteos del buen vivir mapuche”, obviamente “frente a las consecuencias deshumanizantes del capitalismo, en especial en su etapa neoliberal”

Si bien en los discursos oficiales se busca ampliar las inversiones, la actividad empresarial y se hace alude a la necesidad de fortalecer el vínculo con el trabajador neuquino, lo cierto es que en el apartado referido a “Educación secundaria y trabajoconsidera necesario “desarrollar sentidos emancipatorios” de la tradicional concepción de trabajo, herencia de la “violencia occidental”, funcional a los “intereses del desarrollo capitalista”. Considera la relación entre los empresarios y los trabajadores bajo la categoría marxista de “lucha de clases”, al sostener que “Bajo el orden social capitalista, las personas entran en relaciones de producción necesarias e independientes de su voluntad y con ello el trabajo recobra la idea del tripalium (tortura)” y “objeto-mercancía”. Es por lo que “vincular la educación y el trabajo desde un paradigma competitivo, empresarial y gerencial, donde prima lo individual por sobre lo colectivo, de lo meritocrático, dando lugar a “emprendedurismo” produce “la alienación de la condición humana”. También la emprende contra el lugar que se le da a la enseñanza del idioma inglés, ya que un curriculum “decolonial” no puede darle ese espacio a la “lengua del imperio”. Estos tiempos exigen una revolución educativa y laboral para acceder a empleos de alta exigencia de calificación profesional, propios de un sistema económico de elevado nivel de productividad al que se debería aspirar a través de la oportunidad global de Vaca Muerta. En este contexto, los servicios –como finanzas, seguros, idiomas, legales, diseño, publicidad y marketing, I.A etc.– también desempeñan un rol estratégico de apoyo y elevado conocimiento, que deberían nutrirse del sector educativo. 

Tal como lo expresan las investigaciones realizadas por Douglas North, Mancur Olson y los premio nobel de economía Acemoglu y Robinson, cuando existe una convergencia entre una cultura económica e instituciones promotoras de la libre empresa, la inversión y del individuo como motor del comercio, se produce el progreso de las naciones. El anticapitalismo en las escuelas y capitalismo en el subsuelo significa una inconexión entre las instituciones formales y la cultura, una impugnación trágica de la prosperidad. La oportunidad de Vaca Muerta se encuentra en una encrucijada.

(*) Licenciado en Relaciones Internacionales. Magíster en Economía. Presidente Fundación Progreso y Libertad de Neuquén y Río Negro. integrantes del ‘’Comité provincias en el plano internacional’’ del C.A.R.I (Consejo Argentino para las relaciones internacionales).