Horacio Botta Bernaus, especialista en Educación y Seguridad Vial y asesor del Grupo Sancor Seguros, advierte: “La muerte es el fin y la discapacidad es el inicio de una vida limitada que va a necesitar muchísimo dinero.” En Argentina, más allá que no hay estadísticas creíbles, se estima que hay entre 3.500 y 5.000 muertos por año en siniestros viales: “Esa cifra la podés multiplicar por cinco y te va a dar una cifra que es espantosamente alta”.
¿Cómo está Argentina con la cantidad de incidentes viales a nivel nacional?
Para responder esta pregunta es necesario hacer un pequeño paréntesis. Hace poquito me llegó a mi celular cuatro estadísticas de la provincia de Córdoba, de instituciones diferentes: algunas públicas, otras privadas y me encontré que había una diferencia del 20% y 30%.
Por lo cual, lo primero que tengo para decir cuando me preguntan estadísticas de Argentina, es que estamos medio flojitos. Las estadísticas de las víctimas, que es lo que más comúnmente se hace, nos plantean los muertos en siniestros viales, y el grueso de los muertos se generan en el mismo lugar. Por ahí, lo que no se hace en la estadística es decir lo que tendría que decir. Primero, preguntarnos ¿cuál es la fuente? Si es un parte policial, los muertos son los que murieron en el lugar. Si es un hospital, los muertos son los que fueron intervenidos en el hospital y murieron. El problema es que hay pocos seguimientos de los lesionados que quedan luego de un accidente. Argentina es un territorio tan grande, que cada provincia tiene su criterio.
¿De quién es la función?
Normalmente es una actividad que se le suma la policía y a los cuales les mandan enormes cuestionarios, y no es una tarea grata. Nosotros tenemos mucha debilidad con esto, aunque por ahí salgan algunas instituciones a decir que esta es la realidad, ¿no?
Incluso a veces, los medios de comunicación tienen datos un poquito más certeros, que los datos oficiales. La mayoría de ellos no hace el seguimiento de los que mueren, nos ha tocado casos que mueren 15 días o un mes después.
Nosotros estamos llegando a los mismos niveles, por lo menos en Córdoba (es mi provincia y la que manejo más cercana a la fuente de información). Hace no menos de 12 años que tenemos entre un muerto y 1,5 de promedio por día en la provincia de Córdoba. Que es alto…
Es más, los primeros 10 días de mayo, nos dio dos muertos por día. Es decir, la sensación que tengo es que vamos a ir a un crecimiento porque la verdad que hay mucho déficit de acciones concretas y no son las más eficientes.
¿Cómo cuáles acciones?
Colocar radares en lugares que no corresponden o lugares fijos que solo toman de día. Es decir, hay un montón de déficit que no nos hacen preanunciar que tengamos una política efectiva.
Muchas provincias hacen multas, pero no se la comunican a nadie, no interrumpen la infracción, y a mí no me sirve que a un cordobés que pasó por Buenos Aires le hagan la infracción y no le avisen a nadie.
Te vas a enterar cuando vendan el auto en el registro de la propiedad y te digan: “Che, pasaste por Buenos Aires y tenés tres multas”. Incluso una multa de un peaje que no viste, porque está el peaje pasivo -dinámico de la Ciudad de Buenos Aires que está generando una injusticia enorme en la Argentina. Esas políticas no van a disminuir los siniestros viales.
Y sobre las estadísticas a nivel país en el lugar del incidente…
Estamos entre los primeros lugares del mundo. Pero tampoco lo podemos comparar, no son buenos datos. Cuando vos comparas estadísticas en el mundo, no es lo mismo tener un país con la superficie de Argentina, donde circulan en magnitudes diferentes, que comparar la estadística simplemente por resultado con España, que tiene 60 millones de vehículos o un poco más tal vez.
Estadísticamente a datos mundiales, cada vez que nosotros hablemos de un muerto por un siniestro vial, por estadística (eso lo dice la Organización Mundial de la Salud que tiene un trabajo muy interesante, es el organismo internacional que más respeto en esto) ha probado que tenemos cinco discapacitados.
¿Entonces?
En Argentina si hoy admitimos lo que escucho que son entre 3500 y 5000 muertos por año, esa cifra la podés multiplicar por cinco y te va a dar una cifra que es espantosamente alta, la muerte es el fin y la discapacidad es el inicio de una vida limitada que va a necesitar muchísimo dinero.
Tal vez la gente no se da cuenta que un discapacitado que queda después de un siniestro vial tiene un presupuesto que primero y aunque parezca increíble, no hay indemnización que lo cubra.
Porque un gran discapacitado motriz necesita nutricionista, fisioterapia, kinesiología, todos los días necesita actividad física. Todo eso en una familia tipo es muy difícil de mantener y eso hace que esa persona, su calidad de vida, que ya es grave, con el tiempo sea aún peor.
Así que nosotros tenemos un problema gravísimo y gran parte de las discapacidades se originan en la falta de uso de elementos de seguridad (casco y cinturón). Entonces, el tema es por dónde empezamos…
Hablamos con jóvenes, la falta de uso de casco nos ha creado todo un nuevo vademécum de secuelas permanentes: pérdida de la memoria reciente, de la capacidad de sentir, de la visión y audición. Tantas nuevas secuelas que podrían atenuarse si tuviéramos una buena política, de comunicación, de convicción del uso de los elementos de seguridad.
Y la responsabilidad de la persona porque es obvio que un casco te protege, ¿no?
En seguridad lo obvio no existe. Voy a dar un ejemplo de porqué no existe, hace muchos años que hacemos un curso que se llama “Hacia Mi Primera Licencia” destinado a jóvenes. Soy de los que en vez de hacer curso de reciclaje porque perdiste todos los puntos, prefiero invertir antes, cuando el joven quiere manejar. Ahí se encuentran el hambre y las ganas de comer.
El otro día hablando con los jóvenes que tienen 17 años, les preguntaba cómo estaban aprendiendo a manejar, ¿y cuál es la conclusión más cortita? Están aprendiendo como yo aprendí hace 50 años.
Entonces vos decís, “Che, pero en 50 años cambió el mundo varias veces”; ¿quién les enseña? La mamá, el papá, el tío, el abuelo, el novio…
En un momento le digo a una chica, “¿vos qué estás aprendiendo a manejar?” Me responde en moto y me dice: “Mi mamá, mi hermano y yo usamos moto”. Le digo me imagino que usan el casco… “Sí, sí. Tenemos dos cascos”.
¿Dos cascos? pero son tres. «No, no, pero nunca salimos los tres». Ajam. ¿Y qué casco tienen? “Tengo un casco para ruta y un casco salva multa”. Nunca había escuchado eso; (¿Y salva cabeza, no?).
Cuando escuchas esto y tal vez, soy una voz discordante en seguridad vial, digo: “sin educación vial no hay seguridad vial”.
Acá está funcionando y se está imponiendo en el mundo, que con castigo ejemplar se va a construir seguridad vial. Hace 30 años que estamos con ese tole tole y el resultado es muy malo. Hay que sumar algo más.
O el castigo….
Tiene que estar el castigo, es el que asegura la seguridad vial, yo digo que la educación vial es la que asegura la seguridad vial. No estoy diciendo “no” al castigo solo, donde te hago tres multas cuando pasaste semáforos en rojo y al cuarto semáforo mataste a alguien. Pero al otro no le importa, porque va a seguir con las tres multas y en vez de notificar e interrumpirte, lo que voy a hacer es mandarlo al registro de la propiedad donde está inscrito.
Se utiliza con fines recaudatorios…
Ninguna duda y después no vengan a contar otra historia. Cuando preguntamos «¿Hacia dónde tenemos que ir? Los sistemas que mejor resultado nos están dando, porque lo hemos aplicado en alguna ciudad, es el uso de las cámaras de seguridad como elemento de control del tránsito. Eso primero me permite como Gran Hermano, hacer multas.
Un municipio hacía multa a un camión que todas las mañanas iba a repartir leche y pasaba el semáforo siempre en rojo, entre las 3 y las 5 de la mañana…
Una vez, dos y hasta tres veces lo enganchamos, veíamos el camión por la cámara… Ahora para en el semáforo, es decir, el sistema de cámaras nos da una herramienta muy poderosa y elimina la arbitrariedad del factor humano: “es el que me lleva la leche a mi casa, no le voy a hacer la multa”, eso se acabó. También se eliminó el horario de oficina, las multas se hacen las 24 horas, antes se hacía de 8 a 12hs y de 16 a 20hs.
Segunda razón, se cumple el otro precepto de la seguridad vial, la sensación de que me pueden controlar es mucho más eficiente que el control en sí mismo ¿Dónde está la cámara? No sé, nadie sabe dónde va a estar la amenaza de control.
Y tercero, la preocupación en este sistema de preservar el derecho de defensa. Tan es así que esto fue una sugerencia mía, que cuando se le notifica la infracción, se le da la posibilidad de ir al juzgado de falta y pedir que le exhiban la filmación ¿Cómo funciona hasta ahora eso el pago voluntario? Yo no puedo discutir, entonces, ni siquiera puedo ver si realmente era yo. Tengo que pagar el 50%.
Acá voy a ver la infracción, te la muestran. Además, hay un protocolo que armé para que se contemplen todas las garantías procesales y penales. Entonces se toma momentos antes de cometer la infracción, durante la comisión de la infracción y a posteriori. Si hay un número de la patente que no se ve, se desecha la información.
Si hay algo que pueda afectar un derecho a la intimidad, se saca o se vela la parte de la información. Entonces usted ve la infracción y si de manera consciente dice: “sí, soy yo”, paga con descuento. ¿Qué hemos logrado en poco tiempo? Que la gente ya no quiera ver la infracción porque confía.
Una de las causas del problema también es la infraestructura vial…
Tenemos unos años de oscurantismo con la infraestructura vial. Un ejemplo descriptivo, Córdoba hoy es una provincia que tuvo un gobernador que dijo, “Yo voy a invertir”, no solo lo invirtió, sino que buscó los fondos.
Cuando vos haces una ruta que va a servir para 30 años, que la paguen las generaciones que van a usar la ruta, no hoy.
A mí me sorprende mucho y lo he dicho, la Ruta 22 desde hace 13-14 años está destruida, además de ser el boom económico, por lo cual tendríamos que estar sentados en la mesa y decir: “Muchachos, veamos cómo la hacemos, con préstamos o aporte de las empresas”.
Porque además todo el mundo pierde con esta ruta destruida, el flete es más costoso, los vehículos se destruyen, la contaminación, los tiempos y los riesgos. Todo eso debería ser suficiente para sentarse y decir: “En 1 año tenemos que resolver el problema” ¿40 kilómetros se pueden hacer en un año? Si hay plata y decisión se puede hacer. A mí me preocupa que yo creo que hay un concepto, que yo se lo rompo en Córdoba, que haciendo ruta no gana elecciones. En Córdoba uno de los elementos decisivos fue justamente tener una infraestructura en la que yo pudiera salir de mi casa al aeropuerto en 15 minutos y antes tardaba 1 hora, la infraestructura te facilita la vida.
La seguridad vial sólo se plantea como seguridad vial, y el tránsito tiene dos objetivos a la gestión: primero la seguridad del tránsito y lo segundo, fluidez.
