Detrás de cada producto distribuido hay una caja: así trabaja una fábrica neuquina

Detrás de cada producto distribuido hay una caja: así trabaja una fábrica neuquina

Por Macarena Reyes Britos. Periodista y coordinadora de Redacción en Impacto Económico.

Federico Idañez, titular de Neucor, cuenta cómo funciona esta empresa radicada en el Parque Industrial de Neuquén, que diseña y fabrica envases y embalajes de cartón para gastronomía, comercios y distintos sectores productivos, combinando producción local, tecnología y reciclado.

¿Hace cuánto están en el mercado?

Somos una empresa familiar con más de 30 años. Neucor, propiamente dicho, cumplió 20 años el año pasado. Llevamos el mismo tiempo funcionando en el Parque Industrial de Neuquén. Fue una buena visión venir a instalarnos acá cuando recién se estaba desarrollando. 

¿Cómo fueron sus inicios? 

Comenzó mi papá Edie Barhen y, cuando cumplí 15 años, ya lo ayudaba con la parte de desarrollo de imagen, a armar los diseños en las cajas que se imprimían, porque en ese momento no fabricábamos cajas, sino que comprábamos. Nosotros agregábamos la marca de los locales de la zona y después las comercializábamos. Arrancamos con la parte de gastronomía únicamente, cajas de pizza y empanadas. 

A los 23 años, cuando estudiaba la carrera de ingeniería me propuso: “sí vos seguís con la fábrica, compramos unas máquinas para empezar a fabricar las cajas acá”. Ese fue el salto, dejamos de ser una imprenta para comenzar a fabricar y crear cosas. 

¿Qué tipo de envases producen y con qué materiales?

Trabajamos en cartón corrugado, lo que es microcorrugado, corrugado en onda C y estuches en cartulina, también en distintos gramajes.  Nos dedicamos a proveer packaging (embalaje) de calidad para todo tipo de empresas y emprendimientos, en distintos formatos y calidades. Siempre poniendo el foco en el cliente y en manejar bien los stocks para que nunca se queden sin poder comercializar su producto. 

¿Cómo es el proceso productivo desde el diseño hasta la entrega final del producto?

El cliente llega con determinada necesidad de buscar un packaging diferencial para su producto. Al hacer todo personalizado, el trabajo empieza en dialogar con el cliente para ver cuál es su necesidad, no es lo mismo diseñar una caja para un punto de venta que una destinada a regalería. A partir de ahí, se pasa al sector de desarrollo, donde se hacen los planos y las muestras de los estuches.

Una vez que el cliente aprueba eso, inicia la parte de fabricación y producción. Se definen los materiales a usar en la parte de diseño y la cantidad de colores a imprimir. Todo eso se vuelca en una ficha de artículo y se comienzan con los trabajos. 

Tenemos el proceso de corte, de troquelado, impresión, pegado y descartonado.  

Normalmente, 30 días de un packaging desde cero. Si es algo que nosotros fabricamos o que ya se lo hemos desarrollado al cliente, entre unos 15 y 20 días. Si es únicamente un trabajo de impresión, de un día para el otro se puede hacer.

¿Cuáles son los rubros más importantes con los que trabajan?

El sector de la gastronomía: todo lo que es cajas de pizzas, empanadas, lomos  y hamburguesas. Después todo lo que es embalajes para distribución, como cajas de vinos. Para que se den una idea, todo lo que se transporta en un supermercado va dentro de cajas. En gastronomía tenemos un mínimo de venta de 500 unidades.

¿Cuánto están produciendo?

10 millones anuales más o menos; nuestros números se expresan en unidades de cajas fabricadas.  En 2025 no llegamos a esos volúmenes, pero aspiramos este año a volver a conseguir esos números. Bajó mucho el consumo en casi todos los rubros que atendemos y, por ende, en el nuestro. 

¿Incorporaron tecnología para mejorar su productividad?

Instalamos una máquina nueva en marzo del año pasado, la compramos apostando a mejorar la productividad y calidad para nuestros clientes. Fabrica 9000 pliegos por hora y, en la parte de impresión, tiene más cantidad de colores, además de la opción de cortar y troquelar en el mismo instante.

Para instalarla tuvimos que traer personas desde Buenos Aires, con un enorme despliegue de logística; no le podíamos errar, teníamos que ser precisos. 

¿Cuántos colaboradores forman parte?

En total somos 20, de diferentes generaciones. Tenemos empleados con 20 años de antigüedad, jubilados que siguen trabajando y algunos jóvenes. El recurso humano para nosotros es muy importante. 

¿Cómo se capacitan para trabajar en la fábrica?

Con el encargado de producción (Marcelo) capacitamos a los operarios y, aparte, realizamos cursos técnicos en Buenos Aires o de manera online. 

¿Qué rol cumple la fibra reciclada en la industria del cartón?

Se usa mucho la fibra virgen y reciclada, te diría un 60/40. Se puede reutilizar y reciclar, las tintas con las que nosotros imprimimos son a base de agua, no afectan la calidad del cartón ni nada por el estilo. Cuando uno las envía al sector de reciclado, esa tinta se elimina y son extractos vegetales. 

El sobrante del pliego que tenemos se llama scrap, es un subproducto nuestro que se vende, lo prensamos, se hacen fardos y eso vuelve a venderse a la papelera. Y después, a nuestros clientes les recibimos papel y cartón para introducirlos dentro del proceso reciclado.

En los avatares de nuestra economía, en algunos momentos, no te vendían papel si no les entregabas reciclado. Entonces te vendían tantos kilos de papel si vos entregabas tantos kilos de reciclado.

¿Cuáles son los proyectos que tienen en carpeta? 

Siempre tratamos de desarrollar productos nuevos, darles la posibilidad a los clientes de diseñar cosas nuevas, nunca le decimos que “no” a un proyecto nuevo.

Queremos incorporar una pegadora nueva y una impresora digital. Es un proyecto de hace dos o tres años atrás, que antes no lo podíamos traer por el tema de las importaciones. Nos va a permitir hacer pequeñas tiradas de cajas, es otro nicho de mercado. Con estas nuevas incorporaciones de tecnología pensamos en la posibilidad de generar pequeñas tiradas de 50/100 unidades que pueden ayudar a los emprendedores. 

EL PERFIL

Federico Idañez

Tiene 44 años. Está casado con Malvina y es padre de tres hijos: Zoe (12), Álvaro (6) y Manu (4). Disfruta compartir tiempo en familia y con amigos, hacer asados y realizar actividades al aire libre como correr, andar en bicicleta, esquiar. También le gusta viajar.