La visión empresarial

La visión empresarial

Las Pymes son un eslabón fundamental en la cadena de valor del sector Oil & Gas. Compartimos la visión de tres empresarios referentes del sector; Los ingenieros Walther Tkaczyk, de Ingeniería Terra, Daniel González, de SIMETRA, y Federico Resio, de ProdEng.

1. ¿Cómo estima el nivel de actividad Oil & Gas para 2026?

Walther Tkaczyk: Se prevé un aumento moderado del nivel de actividad, principalmente por parte de las operadoras con yacimientos actualmente producto-es de petróleo, apalancadas en la disponibilidad de infraestructura de transporte para la evacuación de la producción.

En particular, los sistemas de ductos existentes aún disponen de capacidad, a lo que se sumará el VMOS, que estaría operativo a fin de año. Esto habilita la continuidad y eventual optimización de la producción, incluso en un escenario de precios que no resulta el más atractivo.

En la medida en que se materialicen los proyectos asociados a la comercialización de gas y se avance en su ejecución —incluyendo ampliaciones de capacidad de transporte y compromisos firmes de despacho—, se espera un incremento progresivo de la actividad en esos yacimientos. No obstante, este impacto no se proyecta para el corto plazo ni se estima que se manifieste durante el presente año calendario.

Daniel González: Consideramos que veremos un incremento en la actividad, asociado a que se deberán realizar importantes inversiones en los yacimientos para poder incrementar la producción y abastecer los ductos que van a sacar la producción para exportación, primero de petróleo y luego de gas.

Federico Resio: Estimamos un incremento entre el 15 % y el 20 % de la actividad. Medido en cantidad de etapas.

2. ¿Cuáles son los desafíos de las pymes de servicios para acompañar el desarrollo de Vaca Muerta? (En lo referido a las áreas de mejora).

W.T.: El primer gran desafío de las pymes es, directamente, seguir con vida.

Esto se da en un contexto de fuerte presión impositiva a nivel nacional, provincial y municipal, sumado a elevados costos laborales, especialmente en un escenario de bajo nivel de actividad como el que caracterizó el año 2025.

Si bien se registró un aumento de la actividad en la industria —en términos de producción y cantidad de fracturas— ese crecimiento no se tradujo en un derrame concreto hacia las pymes. Paralelamente, se avanza en mayores niveles de eficiencia operativa y las empresas operadoras buscan reducir tarifas; en consecuencia, las pymes deben realizar grandes esfuerzos para mantenerse en carrera.

Con este panorama, el desafío pasa por seguir mejorando y adaptándose para poder acompañar la evolución de la actividad.

D.G.: El cuello de botella lo vamos a encontrar en la falta de recursos humanos, el importante incremento de la demanda de mano de obra capacitada, que será necesaria y que no está disponible en el mercado.

Creo que hay una gran oportunidad para los jóvenes que se preparen para este desafío, aun cuando el inicio puede ser duro, porque compiten con la desventaja de la falta de experiencia. Acá es importante la actitud de los chicos de ir para adelante.

F.R.: Los costos siguen subiendo en dólares y el mercado está muy competitivo, por lo que hay presión sobre los precios de venta a la baja. Si bien la actividad la vemos en crecimiento, el margen lo vemos en caída.

3. ¿Qué necesitan las pymes de servicios para crecer y generar empleo?

W.T.: En primer lugar, reformas a nivel municipal, provincial y nacional. La previsibilidad contractual constituye un factor crítico para la planificación operativa y el desarrollo de inversiones. Los esquemas de contratación bajo modalidad on-call no permiten proyectar crecimiento, dimensionar recursos ni justificar inversiones de mediano y largo plazo.

Asimismo, resulta clave mejorar el acceso al crédito y a mecanismos de financiamiento para las pymes. En este sentido, los contratos con horizontes de dos años o más son determinantes para respaldar planes de expansión, incorporación de tecnología y mejora de capacidades operativas.

A este escenario se suma el impacto significativo de la carga impositiva, en particular impuestos como Ingresos Brutos, licencias comerciales y otras tasas locales, que afectan de manera directa la estructura de costos y la competitividad de las pymes.

D.G.: Creo que bajar impuestos ayuda a bajar costos y, en consecuencia, a viabilizar proyectos. Aun en tiempos actuales, los impuestos no bajan; por el contrario, tanto a nivel municipal como provincial, todo se incrementa bajo argumentaciones muy nobles, pero subiendo las tasas y sin optimizar el gasto.

Bien aplica esa famosa frase: “Muchos miran al empresario como el lobo que hay que abatir, otros lo miran como la vaca que hay que ordeñar y muy pocos lo miran como el caballo que tira del carro”.

Y por último, los costos asociados a los recursos humanos, un resorte del Estado Nacional. Los mismos son extremadamente altos. No hablo del sueldo que percibe el trabajador, sino del costo laboral no salarial.

También es una desventaja para los que se inician en el mundo laboral. Tiene el mismo costo porcentual en cargas sociales un joven sin experiencia que recién inicia, que alguien con experiencia.

En consecuencia, no hay incentivos económicos para buscar y tomar gente que se inicia en el mercado laboral.

F.R.: A nivel municipal hay que bajar las tasas ¡Algunos municipios cobran tasa hasta sin tener base operativa en el lugar! A nivel provincial también se debería reducir Ingresos Brutos. Y a nivel nacional necesitamos que se mejore el esquema de legislación laboral, para poder tener más libertad para contratar y desvincular. Creo que ese punto Nación lo tiene que acordar con los gremios.