Modelo Híbrido ¡Nuevas formas de trabajar!

Modelo Híbrido ¡Nuevas formas de trabajar!

Flexibilidad para afrontar nuevos tiempos, nuevas necesidades

Por Ma. Fernanda Villaverde
HR Consultant. Talent Acquisition.
Agile Coach (ACPC-LATAM). Change Management

El trabajo, tal y como lo conocemos, se ha mantenido relativamente estable durante décadas: personas que se desplazaban a diario y trabajaban, unas cerca de otras, para realizar tareas diversas. Sin embargo, los nuevos modelos de relación con los clientes, la revolución digital, y las distintas prioridades de los empleados y profesionales han desencadenado un proceso de cambio que está configurando las nuevas formas de trabajar.
El 2021 con muchos países donde la pandemia ya dio un respiro, las empresas que se enfrentan al retorno a la presencialidad chocan con que la mayoría de los colaboradores no quieren volver todos los días a la oficina, por lo que muchas empresas, están optando por una solución de consenso, el trabajo híbrido, que combine en una misma semana laboral presencialidad y tareas en remoto.
¡TODO SE DISEÑA! Las nuevas formas de trabajo también
La pandemia no ha hecho más que acelerar esta evolución en las formas de trabajo, aumentando las expectativas de sus empleados. Por lo que no se trata únicamente de cuestionarse si el trabajo será presencial o remoto, sino también de los planes de upskilling asociados a la digitalización o de la competencia por el talento. Las nuevas formas de trabajar entrañan una transformación cultural profunda de toda la compañía, donde todos los líderes y todas las funciones deberán colaborar de forma decidida en el proceso de diseño del modelo de trabajo futuro.
Nos encontramos ante una oportunidad única para definir entre todos el futuro del trabajo y la realidad, tomando como punto de partida las especificaciones de la compañía y el tipo de trabajo, que nos permitan impulsar nuevas formas de trabajar y construir ventajas competitivas basadas en las personas.
¡ACELERACIÓN TECNOLÓGICA! Nuevos modelos de relación con los clientes y modificación de los hábitos de trabajo
Muchos clientes han descubierto nuevos modelos de relación con las empresas y se cuestionan la vuelta a modelos previos. Las empresas deberán explotar el máximo potencial de este nuevo escenario y adaptar sus organizaciones en consonancia.
Y los nuevos hábitos de trabajo entre equipos y colaboradores imprimen nuevas rutinas que permiten la deslocalización del trabajo y el acceso a nuevos pools de talento, razón por la cual las compañías deberán adaptarse a esta evolución.
¡NUEVAS FORMAS DE LIDERAR Y TRABAJAR!
Es necesario aprovechar los nuevos hábitos desarrollados en el último año y diseñar modelos de trabajo acordes con las nuevas realidades.
Adoptar nuevas formas de trabajar requiere de múltiples mejoras y cambios que las empresas deberán abordar para combatir la inercia de volver a modelos antiguos pensando que seguirán funcionando como hasta ahora. Se torna necesario una (re)invención o evolución progresiva hacia modelos de organizaciones más agiles definiendo procedimientos más sencillos, claros y homogéneos.
Se requiere para ello contar con un compromiso contundente de los líderes de la organización para fortalecer la alineación, el compromiso y el empoderamiento de los equipos que facilite la autogestión. Las nuevas formas deberán basarse en la confianza de los jefes y colaboradores y la flexibilidad de lograr un modelo atractivo para los empleados, evitando así también la fuga del talento.
¡LO MEJOR DE LOS DOS MUNDOS! El fin de los estándares
La urgencia por volver a la oficina puede hacernos que ignoremos una gran oportunidad de impulsar cambios. Al replantearse dónde, cuándo y cómo queremos trabajar, las empresas podrán capturar ventajas competitivas como la fidelización del mejor talento, el incremento de la productividad y la calidad del trabajo, un mayor sentido de pertenencia del empleado, y la mejora en la consecución de objetivos, entre otras.
Conservar las ventajas del trabajo remoto mejora el bienestar, la calidad de vida de los colaboradores y su compromiso. Y por otra parte recuperar los espacios de oficina como espacios de conexión potencia la colaboración, fomenta la cultura, la identidad y el sentido de pertenencia.
La oficina pierde protagonismo como lugar para realizar una tarea y lo gana como espacio de inspiración, co-creación y relación entre compañeros. La oficina debe ser un destino atractivo, con atributos complementarios al trabajo en remoto, que contribuyan a la motivación y satisfacción de las personas, (re)configurarla para que aporte valor es otro de los grandes desafíos.
Más de un año en búsqueda de alternativas a lo remoto nos revela que no hay un modelo único. No existe un modelo de trabajo estándar y universalmente válido para todo un sector o una misma tipología de empresas. Incluso dentro de cada compañía, las distintas áreas o equipos podrán trabajar de maneras diferentes. A la hora de definir los modelos de trabajo futuros, las empresas deberán analizar en profundidad su punto de partida y su ambición, y articularlos a
partir de arquetipos, características del sector y particularidades de cada empresa, área de negocio, equipo y puesto.
Es esencial también definir la flexibilidad en la aplicación de los arquetipos y la libertad del colaborador para definir en función de las responsabilidades compartidas, características del puesto y viabilidad de trabajo remoto o en oficina con las características del ecosistema.
La clave del éxito es un traje a la medida del arquetipo del puesto de trabajo, las necesidades de los colaboradores, equipos y el ecosistema organizacional. Por su parte, los directivos no podrán postergar liderar los cambios que supone construir una cultura de confianza para definir un modelo atractivo para los empleados, prestando atención a potenciales obstáculos que frenen la evolución.
El trabajo remoto ha sido una suerte de experimento en la adopción de nuevas formas de trabajo impuesto de manera forzada y abrupta en pandemia. Ahora ha llegado el momento de aprovechar lo aprendido e integrarlo y adaptarlo en favor de las personas y las empresas, donde el liderazgo y la cultura serán el catalizador del cambio, impulsando y naturalizando el nuevo modelo de trabajo.