El potencial de Neuquén

El potencial de Neuquén

La pandemia dejó al desnudo las tremendas falencias que imperan en el mundo en general y en Argentina en particular: pobreza extrema, dirigentes que no están preparados para afrontar esta crisis y la falta de políticas de Estado, de desarrollo nacional y provinciales, entre otras consideraciones.

Lo paradójico es que, particularmente los neuquinos, habitamos en una zona privilegiada, que lo tiene TODO: Energías eólica, térmica y solar, gas y pe- tróleo, minerales, 2 grandes ríos con un sistema de presas hidroeléctricas, zonas de cultivo y ganadería, paisajes natu- rales, turismo, gasoductos, oleoductos; rutas, que si bien no son suficientes, nos unen con los océanos Atlántico y Paci- fico, vías de comunicación con el resto del mundo para exportar, un aeropuerto internacional, red ferroviaria que deberá condicionarse, Una universidad nacional e instituciones educativas que brindan su saber y preparan a nuestros jóvenes, una fuerza laboral, empresarial y pro- fesional formada para afrontar los retos que el futuro demande.

Frente a esta abundancia de recursos es importante que nos comprometamos a participar, consensuar y proponer un nuevo plan de desarrollo sostenible y a largo plazo que considere prioritario agregar valor a los productos y servicios que se generan en la provincia. Ante este desolador panorama que atra- vesamos, queremos dejar de lado la queja, y acorde a la misión y visión de la institución, trabajar en elaborar una propuesta superadora y sustentable. ¿Cómo?: relevando en las empresas e in- dustrias las necesidades y proyecciones para promover una política de desarro- llo a largo plazo, integrando el Consejo Consultivo Provincial para articular con las instituciones sociales, universidades, profesionales, cámaras empresariales, sindicatos, expertos y con el gobierno provincial, un plan estratégico econó- mico-social sostenible, priorizando la educación en valores y conocimientos como herramientas claves para llevar adelante el plan que acordemos.

Estamos convencidos de que las crisis son oportunidades. Esta pandemia y sus consecuencias deben hacernos pensar que debemos cambiar los paradigmas y modelos existentes, para crear entre to- dos un nuevo modelo, un nuevo siste- ma económico-social que se base en las nuevas economías, en las nuevas con- cepciones para lograr un mundo mejor, un país con un nuevo contrato social y una provincia a la vanguardia mundial en la aplicación de objetivos de desarro- llo sostenibles propuestos por la Orga- nización de Naciones Unidas. Para ello trabajaremos en tres modelos:

LA ECONOMÍA DE COMUNIÓN Se presente como una nueva cultura, la “Cultura del Dar”, contraria a la “Cul- tura del Tener”, un cambio de paradig- ma que pone a la persona en el centro. Su principal valor son las relaciones, los vínculos, el desarrollo de las capacida- des, la ética, las negociaciones justas. Todas ellas definen un modelo de ges- tión empresarial centrado en la persona y la humanización del mercado. Persigue tres objetivos: 1. Erradicar la pobreza; 2. Creación de fuentes de trabajo; 3. La formación en una nueva cultura basada en los valores universales. EMPRESAS DEL TRIPLE IMPACTO Es un movimiento global, una nueva “genética” económica que permite que los valores y la ética inspiren soluciones colectivas. Su objetivo es promover una economía que pueda crear valor integral para el mundo, promoviendo formas de organización económica que puedan ser medidas desde el bienestar de las perso- nas las sociedades y la Tierra. Como organización global, está traba- jando en los diferentes ámbitos de la sociedad, a nivel público, privado y ter- cer sector, con la convicción clara que es necesario trabajar por la generación de normas que promuevan y reconozcan a las empresas de triple impacto. También cuenta con el desafío de la generación de ciudades + B, que en sus objetivos prime la sostenibilidad. ECONOMÍA CIRCULAR La economía circular es un concepto económico que se interrelaciona con la sostenibilidad, y cuyo objetivo es que el valor de los productos, los materiales y los recursos (agua, energía,) se man- tenga en la economía durante el mayor tiempo posible, y que se reduzca al mí- nimo la generación de residuos. Se trata de implementar una nueva economía, circular -no lineal-, basada en el prin- cipio de «cerrar el ciclo de vida» de los productos, los servicios, los residuos, los materiales, el agua y la energía.