La cruel realidad

La cruel realidad

Por Natalia Chemor

Vicepresidenta Cámara de Comercio de Cipolletti

Nuestro país viene soportando desde hace muchas años,  la falta de planificación económica, por parte de los decisores políticos sin claros objetivos y metas a corto, medio y largo plazo.  Desde ese lugar se genera la inestabilidad económica y jurídica que le impide al ciudadano pensar y proyectar con claridad el destino de sus actividades, e incluso supera la actividad económica y llega a la forma de vida cotidiana.

Esta pandemia logro poner en evidencia lo mencionado y lo que es peor desenmascarar  las desigualdades de opinión dentro del mismo gobierno, diciendo y desdiciendo cada una de las cuestiones que se anuncian generando mayor incertidumbre en la población , llevando a que esta dude de cada palabra que se dice desde los distintos funcionarios.

Desde el primer día de la cuarentena  apoyamos todas las restricciones impuestas, sabiendo que el mundo estaba atravesado por la misma situación. No acordamos desde ese mismo momento que solo abrieran las grandes superficies impidiendo que los trabajadores autónomos abrieran sus locales.

Por otro lado el mundo demostró que hay tres ejes fundamentales para controlar la pandemia: 1- testeos masivos, 2-cuidar la liquidez de las empresas y 3- protocolos estandarizados de sanidad.

Es allí donde el Estado, en el mayor sentido de la palabra, comienza a improvisar y a generar distintos “relatos” para justificar sus insertadas decisiones, e insiste con el encierro, la paralización económica y la “no educación”.-

Con relación al punto a la liquidez de las empresas, expusimos la problemática de que   la inexistencia  de herramientas financieras verdaderamente útiles , avasallamiento impositivo , y dureza en la legislación laboral, etc. Todas medidas estas que lesionan constantemente la generación genuina de riqueza e impiden el normal  desarrollo de las actividades económicas con las conocidas consecuencias  para toda la población.

Para no dejar sin ejemplificar lo enunciado se puede recordar que se propuso la eliminación de los adelantos y percepciones, como también la compensación de saldos a favor en distintas jurisdicciones para pago de iibb en otras jurisdicciones, las cuales no solo generan falta de liquidez al estancar fondos , necesarios para cubrir y equiparar déficit generados por la falta de ingresos, sino que además se ven diezmados y licuados por el impuesto inflacionario, ya que son retenidos por el estado a precio nominal, cosa que no ocurre si la deuda es del contribuyente hacia el Estado, el cual genera intereses confiscatorios,  pero la argumentación política fueron varias excusas de un sistema enfermo de burocracia e intereses que nada tienen que ver con el bien común de la sociedad.

Respecto a los  protocolos estandarizados de sanidad donde la inversión fue sustentada por los privados  llevo varios meses para generar los acuerdos y poder implementarlas y de este modo lograr que los comercios puedan abrir, pero no todos los rubros.

Así, transcurrió todo el 2020 y parte del 2021, con miles de unidades económicas  que tuvieron que cerrar sus puertas, algunos lograron alguna transformación  o adaptación a esta nueva realidad.  No se puede dejar de mencionar la ruptura en la cadena de pago, el corte en la financiación por los proveedores la interrupción de los créditos por medio de las tarjetas, la  innumerable  cantidad de cheques rechazados, juicios laborales,  presiones sindicales, restricciones, nuevas normativas  y por supuesto incremento y creación de nuevos impuestos.

Lo más preocupante que ve el sector es que al parecer, los gobernantes en general,  nunca se enteraron de la grave situación generada por la cuarentena aplicada como única solución a la pandemia.

Mientras que  estas gestiones desacertadas por quienes llevan el timón (desconocemos si existe intencionalidad) en un tema tan sensible como “la pandemia”; los que vivimos de la actividad  privado creemos que para  solucionar un problema real debemos actuar con toda nuestra fuerza y enfoque  para obtener el beneficio esperado. Por más que se quiera tapar el sol con la mano, no se puede, como tampoco se puede negar la negligente política evacuatoria con malas negociaciones para la compra de vacunas como la existencia de privilegios a la hora de vacunar a la sociedad o a la casta gobernante.

Las pymes seguimos a la espera de un plan de contención, que acompañe a estas medidas restrictivas de EMERGENCIA.

Otro tema no menor,  es que los trabajadores autónomos que se ven en la NECESIDAD de trabajar pero en muchas ocasiones se  generan conflictos con aquellos miembros que con algún grado de autoridad están OBLIGADOS a hacer cumplir reglamentaciones emitidas por una clase política alejada de la realidad económica, que nunca peligro la baja de sus ingresos, (al contrario los aumentaron), independientemente si trabajasen o no, por eso se cuestiona tan fuertemente las medidas de  “QUEDATE EN CASA”, cuando la realidad nos muestra un aumento alarmante de la violencia intrafamiliar.

Finalizando, después de casi un año y medio de insistir en medidas que no dan resultados, la sociedad en general, no tiene otra opción más que reaccionar y manifestar hasta con incumplimiento en lo decretado para poder exigir a las autoridades de todos los ámbitos  gubernamentales que cumplan con su función de gobernar para todos. Bien es sabido que el sector de salud está cansado pero los sectores económicos también están fatigados, desorientados  deprimido y quebrados y como si fuera poco somos  maltratados y denostados.

Es hora de enfrentar la EMERGENCIA, con soluciones inteligentes, con previsión y antelación.

El crecimiento del país solo se puede lograr si la actividad económica crece y para lograrlo las pymes deben estar en marcha.