IMPUESTO A LAS GANANCIAS 2021 – QUÉ TENER EN CUENTA PARA PLANIFICAR

IMPUESTO A LAS GANANCIAS 2021 – QUÉ TENER EN CUENTA PARA PLANIFICAR

Por Carlos Soto. CPN. Titular del estudio Carlos Soto & Asociados.

Si bien la mayoría en mayor o menor grado conocemos como funciona el Impuesto a las Ganancias a los fines de su liquidación, la intención del presente artículo es poner de relieve algunas cuestiones que, algunos por desconocimiento y otros por olvido en el día a día, pueden provocar un incremento innecesario de la carga tributaria global considerando a la sociedad y a sus socios/accionistas.
La intención del presente artículo es que, a través de la lectura, podamos identificar distintos hechos que tienen impacto en la liquidación y que pueden ser evitados o al menos atenuar su impacto para no evitar pagar en exceso o bien que con algunas herramientas se pueda diferir el pago en el tiempo con la consiguiente mejora financiera.
En primer lugar hay que recordar que en el mes de junio de este año se aprobó la Ley 27630 mediante la cual se modificó la forma tradicional en la cual tributaban el Impuesto a las Ganancias las sociedades, dejando de lado la tradicional alícuota proporcional para los ejercicios que cierren desde el 01 de enero de 2021 para pasar a un esquema de alícuotas crecientes que se expresa en el cuadro siguiente:


Es decir que, a mayor utilidad impositiva, mayor será lo que debamos pagar de impuesto. Y acá hay un detalle que en general a los contadores nos cuesta explicarle al empresario, y es por qué el balance contable arroja un resultado y la liquidación de ganancias dice otro, sobre todo si el primero da pérdidas y aún con ello se tiene que pagar impuesto, y esto está vinculado a otro artículo que publicamos anteriormente con una explicación simple del tema del Ajuste por Inflación Impositivo.
Sintéticamente, el Ajuste por Inflación Impositivo genera una utilidad que debe pagar el impuesto cuando el activo computable (caja, bancos, créditos por ventas) es menor que los pasivos de la empresa (acá suman casi todos), es decir a mayor endeudamiento, más impuesto debo pagar, esto considerando tanto los saldos existentes al iniciar el año como determinados movimientos durante el año.
Dentro de esos movimientos en el año, el más relevante y donde podemos ejercer control sin dudas es el vinculado a los retiros de los socios/accionistas que, como son a cuenta de futuras utilidades, no son objeto de una planificación, sobre todo si tales personas dependen económicamente de los retiros que hagan de la empresa.

Y ese tema de los retiros realizados tiene tantos impactos a analizar que debiera ser revisado en forma periódica para evitar que el impacto sea al final del año y que ya no haya posibilidades de revertir cualquier impacto negativo.
Los retiros que se efectúan generan un probable triple impacto en la liquidación de ganancias: incremento de impuesto por probables dividendos presuntos, incremento de impuesto por posibles intereses presuntos e incremento de impuesto por impacto en el Ajuste por Inflación Impositivo.
Obviamente esos tres puntos citados tienen sus complejidades y darían lugar a explayarse sobre los mismos y explicar distintas situaciones, pero el objetivo del presente es poner de relieve la necesidad de revisar periódicamente tales puntos.
El primer punto, dividendos presuntos, se generan al realizar retiros según lo que prevé la ley via presunciones, aun cuando no hayan sido aprobados por la asamblea de la sociedad. La alícuota según el periodo es de un 7% o 13%.
Los intereses presuntos surgen cuando existen retiros por cualquier concepto por montos que exceden los resultados acumulados de la empresa, con lo cual en caso de empresas que recién inician y tienen pocas utilidades, cualquier retiro puede generar estos intereses presuntos.
Y el incremento de la incidencia del Ajuste por Inflación Impositivo surge debido a que los retiros efectuados se consideran deudas de los socios para con la sociedad y por lo tanto generan una utilidad que deberá considerarse a los fines de la liquidación.
Seguramente la pregunta que se hará el empresario que lea estas líneas será ¿Cómo hago para evitar esos conceptos siendo que indefectiblemente tengo que retirar fondos de la empresa para vivir?
Si bien no son muchas, hay alternativas, la primera y tal vez más común es la fijación de un sueldo en la empresa, tanto de él como de los familiares, ante lo cual hay que tener dos o tres consideraciones:
Lo primero a tener en cuenta es que debe poder demostrarse la efectiva prestación de servicios, es decir que realmente trabaja en la sociedad y evitar poner por ejemplo sueldo a un hijo que está estudiando en otro lugar ya que esto sin dudas puede ser objetado.
La segunda es la cuantía y acá hay que recordar que durante ese año se publicó la ley 27617, modificada por el Dto. 620/2021 mediante la cual se estableció que se encuentran exentos de tributar el impuesto los sueldos inferiores a $ 175.000 con lo cual hasta ese importe se pueden canalizar retiros sin ningún tipo de incidencia en cabeza del socio.
Otra opción es que el socio/accionista que además sea Socio Gerente/Director en la sociedad y fijar honorarios por dicha función que también atenúen o anulen los retiros ya realizados ya que los mismos tienen que estar aprobados por asamblea y además tienen un límite máximo fijado por la ley del impuesto.
Y una opción más es, siempre que sea factible demostrar la realidad de los mismos, facturarle servicios que puedan ser prestados y que siempre se correspondan con la realidad económica, como puede ser el caso de alquileres de bienes muebles o inmuebles o servicios profesionales.

El impacto de estas cuestiones, retiros y posibles atenuantes, va a ser diferente en cada sociedad y por ende debe ser un aspecto a analizar en forma permanente y antes del cierre del balance a fin de poder gestionar medidas al respecto. Espero sea de utilidad lo planteado. Saludos y cualquier duda con estos temas, a disposición.