El auge de los países emergentes asoma

El auge de los países emergentes asoma

FABIÁN CORREA – Analista financiero.

El 2020 habrá sido un año donde se que- maron todos los libros de economía. La pandemia deja los mismos puntos en común en todo el mundo: emisión de moneda ilimitada, deuda, mayor gasto público, caída de recaudación, quiebras y cierres de negocios. Se suma la pérdida del empleo – 400 millones de personas perdieron su empleo en el mundo- pér- dida del poder adquisitivo, mayor rique- za concentrada, y expansión de la pobre- za. Es decir, una economía que recibió un golpazo mundial. Para ver una radio- grafía, a Agosto aún tenemos estos re- sultados, lo que demuestra que en gran parte a comenzado una recesión, y en otras partes está golpeando las puertas. ¿Quién tiene un plan? Veamos… Los tigres asiáticos sufrieron un impor- tante descenso del crecimiento del PIB en el 2o trimestre. El PIB de Singapur se desplomó un 13,2% en términos anua- les. El confinamiento ha provocado un deterioro de los sectores del turismo y del comercio minorista de ese país, mientras que la débil demanda mundial ha afectado a las exportaciones.

Corea del Sur es otra economía que depen- de mucho de las exportaciones para su crecimiento económico. Aunque su PIB descendió un 2,9% nominal en el 2o trimestre frente al año pasado, fue la mayor caída en los últimos 22 años. Las exportaciones de Corea del Sur se des- plomaron un 16,6%. En el caso de Chi- na, abandonó su meta de crecimiento después de 30 años; espera una caída de 5 puntos de su PIB. Por el lado de Japón, la tercera economía mundial, se agrava con la mayor caída en su PIB al contraerse 7,8% entre abril y Junio, agravada tras tres periodos con- secutivos en número rojos, según sus mismas autoridades niponas han se- ñalado que los datos recién publicados se consideran el descenso más acusado desde 1955. Europa, ha mostrado un fuerte signo de debilidad en su deuda, fundamentalmen- te los países como Italia, España, Grecia y Portugal, países con fuerte dependencia del sector turístico. Francia, ha mostrado una caída de 13,8% del PIB en su 2o tri- mestre, la mayor caída desde 1949. En EEUU, el PIB se derrumbó un 32,9% en el primer semestre comparado con el mismo periodo del 2019, y 9,5% frente al primer trimestre del año. El déficit fiscal rondaría los 3.7 billones de dólares.

Su deuda, si bien se mantiene con una cali- ficación general AAA, la perspectiva paso de “estable” a “negativa para la califica- dora Fitch Ratings. En este contexto, donde el mundo tendrá una recuperación mucho más lenta de lo que se pronosticaba, uno puede decir que la pandemia pegó directo en el sec- tor manufacturero y en el sector de ser- vicios, fundamentalmente el turismo. Ni hablar para las economías más débiles, sus números no se han alejado de lo vis- to en el mundo entero.

Ahora ¿qué dicen los mercados?

Desde un escenario donde el BCE, y la Reserva Federal han generado una gran emisión de dinero, conocidos como los helicópteros de liquidez, los rendimientos en el primer mundo se mantienen negati- vos. Sin embargo, si uno mira el índice de países emergentes, se puede observar en primer lugar una fuerte señal de reversión de la tendencia bajista, conocida como “Golden Cross” o Cruce Dorado, que es una señal que nos anticipa un nuevo ciclo alcista para los mercados emergentes; el mismo se dio el 27 de julio. Ante la lenta recuperación para el mun- do, pareciera que los inversores comien- zan a mirar a los emergentes con buenos ojos más allá de la actual coyuntura. Sin dudas el diferencial de tasas es su me- jor apreciación, pero también miran a los commodities, fundamentalmente los granos.

Veamos la soja. El gráfico, no solo nos muestra que co- mienza a dar una señal alcista -Golden Cross- sino que los precios han roto al alza una línea de tendencia de media- no plazo que viene desde junio del 2016. Las señales pueden ser prematuras para muchos economistas; sin embargo, los gráficos nos muestran la historia de los precios, su tendencia, y la realidad de los inversores. El 2021 se avizora como el año de los commodities, fundamental- mente los granos, y aquellos emergentes que comercialicen dicho activo. El auge parece llegar hacia el 2021, un viento de cola que esperemos que Argentina pueda captar en plenitud. Por último, dejo una perlita: es el grá- fico del “Riesgo País de Argentina”. En Mayo del 2018 la señal de “Golden Cross o Cruce Dorado fue contundente, y a fi- nales del 2019 Argentina reprogramaba su deuda, y terminó en default.

En Agos- to de este año el mercado nos brinda una señal de “Death Cross” o Cruce de la muerte, o sea comienza a confirmar un cambio de ciclo comenzando una tendencia bajista. Para interpretarlo, el riesgo país mide el diferencial de tasas contra un bono americano. Cuando cae la tasa de un bono es que están subien- do los precios de éste. No habrá que apresurarse, pero toda baja de precios de los activos argentinos pareciera ser una oportunidad de compra. Despejada la deuda con el FMI, Argentina será una buena alternativa de inversión para to- dos los activos argentinos.